Ser uno de los jugadores mejor pagados de nuestra liga es una alegría. Y si no, que se lo digan a Pilar Rubio y a Sergio Ramos. La pareja ha decidido que es hora de cambiar la piscina normal a la que estamos la gran mayoría de los mortales por una de hormigón gunitado para la que los obreros llevan más de un mes llevando sin parar arena a la casa de La Moraleja en la que viven. Desde que se instalaron juntos son innumerables las reformas que han llevado a cabo, tantas que incluso tuvieron que trasladarse durante un año a un exclusivo alojamiento de La Finca. Una remodelación de la pista de pádel, así como la creación de una zona de recreo para sus hijos, fueron algunas de estas mejoras que la reportera y el madridista llevaron a cabo.