Generalizar tiene el peligro que tiene: que no todos se sienten identificados cuando realizas una afirmación. Pero bueno, como en cuestión de gustos ya se sabe, voy a aventurarme a decantarme porque el ser humano es bastante más malvado, de lo que, en principio, sería deseable. Y si no, ahí están los celos, las envidias, los intereses, las mentiras, los odios, las guerras, los asesinatos… ¿Que hay gente “güena”? Por supuesto. Y que, en el trasfondo de la mayoría, alguna vez han florecido sentimientos negativos, también. Otra cosa muy distinta es que luchemos para controlarlos y que incluso lo logremos…
Fíjense si no lo cerca que está el amor del odio, cuánto queremos a alguien para, de pronto –o con el tiempo-, dejarlo de querer y hasta desear tenerlo lejos tal y como parece ser le ha sucedido a Marta Sánchez con su ex, Hugo Castejón, junto al que ha intentado no coincidir en la grabación de la Gala de Reyes de Televisión Española donde él estaba también invitado. Es más, la cantante ha sido tan contundente que expresamente pidió por escrito evitarlo no solo en los ensayos sino en los pasillos o camerinos, algo que no hace sino generar en mí una pregunta: ¿Qué ha habido tan grave entre ambos para terminar así?
Desgraciadamente suele ser el final de las parejas que, tras adorarse, empiezan a hacerse daño para acabar por destruirse. Así que lo mejor, siendo conocedores de que ése es el proceso habitual, es despedirse cuando la llama se haya apagado mientras queden buenos recuerdos. Por si acaso…