El cantautor concede su primera entrevista a un periódico para anunciar su concierto, “Doce canciones tristes”, el jueves a las 20´30 horas en el Café Kahawa
“Ni son doce, ni son tan tristes”, comenta un entrevistado que, desde el principio, demuestra su soltura ante los medios de comunicación. Y es que Fran Roldán, cámara y fotógrafo de profesión, conoce a la perfección lo que es el periodismo ya que desde siempre ha estado vinculado a varias de esas agencias que abordan a famosos a la salida del tren o en los eventos donde los populares hacen acto de presencia. Sin embargo, lo que de veras llamaba la atención de este sevillano era la música, que ahora tiene oportunidad de conocer desde dentro como el cantautor que es y que, el próximo jueves, se presentará ante el público del Café Kahawa (c/Gijón) y, el 6 de abril, ante los espectadores del Centro Cívico La Ranilla (19´30 horas).
-¿De qué forma desembarca en este mundo?
-Siempre he cantado y he tocado un poco el piano y en los últimos años vi que, si no me animaba, no me subiría nunca como solista. Por eso ideé este concepto para el que utilizo, fundamentalmente, el inglés.
-¿No piensa que en Sevilla eso es un problema a la hora de llegar a más gente?
-Siendo aún muy chiquitito mis padres me pusieron una profesora nativa y ha sido un idioma que ha estado en casa. Mi duda era si desde fuera sonaba bien y se me entendía y, según me dicen, no hay problema en eso. Lo del inglés aquí es una desventaja mínima.
-Entonces, ¿cuáles son los principales inconvenientes?
-La logística. La falta de salas, sitios donde tocar… No creo que el Ayuntamiento tenga que ayudar a la cultura de forma directa pero sí eliminar trabas y ponerlo fácil.
-¿Se maneja en redes sociales?
-No soy un gran cliente de ellas aunque ayudan. Pienso que el impacto inicial se ha perdido. He acabado avisando a la gente de mis actuaciones una por una porque cada uno tiene su propio filtro de atención y el efecto se reduce.
-¿Un concurso de televisión no es una solución?
-No. Me he presentado a “castings” de musicales pero no creo que un programa sea mi sitio. Cuando apareció Bisbal sabía que era el que iba a sacar más provecho porque tenía más trayectoria a sus espaldas. Cinco o diez años en la parte de atrás de una furgoneta y dando conciertos te curten más que un concurso y, al final, es un sambenito que no te terminas de quitar. No es la mejor plataforma posible.

Foto: Curro Collantes