La modelo catalana ha sido recientemente elegida por la firma L’ Oreal como musa de su nueva gama de productos para un correcto cuidado del cabello
Fue una de las grandes “top models” que triunfaron en los años 90 sobre las pasarelas más prestigiosas del mundo, desfilando para marcas internacionales como Armani, Dolce&Gabbana, Valentino, Max Mara, Carolina Herrera o Loewe, entre otros. Casada desde hace 23 años con Eduard Vicente, y madre de cuatro niñas, a sus 46 años, nunca ha dejado de trabajar. Judith Mascó sigue al frente de su carrera como modelo de publicidad y como miembro de una fundación que se dedica a la reinserción de presas.
-¿Cuál es la parte de su cuerpo de la que se siente más orgullosa?
-En mi caso en concreto, mi pelo siempre ha sido mi seña de identidad. Judith Mascó es rubia y con el pelo largo. Si me lo cortara, seguramente dejaría de ser yo misma. No creo que hubiera tenido la misma repercusión con un estilismo diferente.
-¿Presta mayor atención a su cabello y a su físico que cuando desfilaba?
-Sí, ahora me lo cuido más. Cuando eres joven tienes un pelo estupendo y una piel radiante. El ritmo frenético que llevaba me impedía pararme a pensar en tratármelo pero conforme vas cumpliendo años tienes que empezar a prevenir y te das cuenta de la importancia de ser constante en el gimnasio o de llevar una buena alimentación.
-¿Estaría dispuesta a un cambio radical en su cabello?
-Bueno, por exigencias del guión, si no tuviera más remedio lo haría aunque, voluntariamente, no. Yo no soy como una actriz, por ejemplo, que se somete más a los dictámenes de un director o un productor y cada seis meses se puede cambiar de estilo. Vivo de mi imagen y el papel que suelo interpretar es el mío propio.
-¿Pasa mucho tiempo delante del espejo antes de salir a la calle?
-Mi vida es como la de cualquier madre con cuatro hijas adolescentes. En el día a día intento ir con la rapidez que ellas me marcan y quizá en quince o treinta minutos estoy lista. Luego, como modelo, normalmente los estilististas tardan una hora en maquillarme o otra en peinarme.
-¿Echa de menos pisar las pasarelas de moda?
-Para nada aunque de vez en cuando me encanta asistir a desfiles porque realmente me gusta mucho mi profesión. No lo hago por añoranza. Me siento ligada a este mundo de la moda y la publicidad -que es por donde ahora me muevo- y que, paradójicamente, es el sector donde comencé cuando apenas nadie me conocía. La verdad que ahora mismo me encuentro muy a gusto.
-¿Cree que la realidad de las modelos hoy es igual que en sus comienzos?
-Pienso que hoy es todavía mas efímera y siento que tienen menos personalidad que las de generaciones anteriores. En este sentido el mercado ha cambiado. El mío fue el momento de las “top models” de los 90 en la que todo nos benefició porque era la primera vez en la que las modelos pasábamos a ser personajes requeridos no solo en los medios de comunicación sino también en otro tipo de eventos de cualquier sector que tampoco tenía mucho que ver con nuestro sector. Eso nos dio mucha popularidad.
-¿De qué se siente más y menos orgullosa de su trayectoria?
-De lo que estoy más satisfecha es de haber alcanzado éxito sin haber recurrido a un “padrino”. Todo lo que tengo me lo he ganado yo. De lo negativo no guardo ningún recuerdo que me haya marcado. Supongo que me habré equivocado en cosas -como cualquiera- pero nunca me he sentido cupable o avergonzada por ello.
-¿Le sigue llamando la atención que le sigan considerando como “modelo catalana”?
-Tengo un sentimiento catalán porque mi familia y lengua son catalanas pero eso no quiere decir que sea independentista. Mi opinión me la reservo y tengo muy claras mis convicciones pero, debido a la tensión que existe al respecto, he optado por no decirlo porque siento que al final me crea problemas en todas partes.
-Hace unos meses, Cindy Crawford anunciaba su retirada… ¿Tiene para usted puesta fecha final en lo suyo?
-Mientras me vayan saliendo proyectos sería de tontos pensar que voy a marcar un final a mi etapa laboral en este campo. Creo que he sembrado bastante y estoy recogiendo los frutos a mi esfuerzo y dedicación. Fíjate que mi hija cumplió hace poco 18 años y a esa edad yo ya estaba viajando por el mundo, algo por lo que estoy muy agradecida. Evidentemente, soy muy consciente de dónde estoy y por eso cualquier propuesta que acepto lo hago conforme a mis años y mi experiencia.
-¿Le preocupa que el paso del tiempo le condicione su carrera?
-Para nada. Creo que lo demuestro día a día. No tengo miedo a envejecer. Soy de las que pienso que la belleza no es solo algo físico. Es una cuestión también de actitud, de energía, de llevar una vida plena, de sentirte a gusto contigo misma.
-Hablando de sus hijas, ¿las ve siguiendo sus pasos?
-Ellas tienen que hacer lo que quieran y luchar por ello con pasión para, sobre todo, ser felices. Nunca les he sometido a presión alguna para que opten por lo mismo mío. En casa ninguna me ha dicho nada de “Mamá, quiero ser modelo” (risas). Sí es cierto que tienen inquietudes creativas, como la fotografía, el arte o la música que, de alguna manera, están vinculadas con lo que hago. Tanto mi marido como yo misma les hemos dado la libertad y personalidad suficiente de una manera en su educación que nos hace sentir satisfechos y felices.
-Lleva más de veinte años junto a su esposo… ¿Existe algún secreto para mantener una relación tanto tiempo?
-No soy partidaria de fórmulas secretas. Siempre he pensado que nuestra relación se ha movido por etapas. Sin embargo, el hecho de ser amigos antes que pareja nos ha creado buen rollo y mucha afinidad. Y otra de las cosas esenciales es compartir cosas, a pesar de que creo necesario que luego cada uno tenga su espacio y deje que corra el aire. Me gusta compartir “hobbies” con él pero como un colega con el que me lo paso bien. Cuando las mujeres decimos que nos gusta un hombre que nos haga reír es verdad. Todo así es mucho más agradable.
-¿Se ve con ganas de afrontar nuevos proyectos televisivos?
-Por supuesto, lo que ocurre es que todo requiere mayor esfuerzo que en mis anteriores etapas televisivas (y además, debería ser compatible con mis otras facetas laborales y con mi vida). Desde que hice “Supermodelos” he realizado otros espacios tanto en cadenas nacionales como autonómicas pero no me cierro a nuevas aventuras.