La “celebritie” más famosa del mundo ha sufrido un aparatoso robo en París tras el que, según su portavoz personal, se encuentra bastante mal
“Kim Kardashian West fue atracada a punta de pistola en el interior de su habitación de hotel por dos hombres armados y enmascarados vestidos como oficiales de policía. Ella está bastante mal pero sin daño físico”, explicaba ayer el portavoz personal de la “celebritie”, Ina Treciokas, tras el robo a mano armada que sufrió en París la “estrella” de la televisión americana la madrugada del lunes y durante el que llegó a ser maniatada en el baño. De visita en la capital francesa para asistir a la “Semana de la Moda” de dicha ciudad, Kim se encontraba alojada en un edificio privado de lujo junto a su familia y, al parecer, los ladrones habían estudiado bien sus movimientos. Así, primero atacaron a los agentes de seguridad del edificio para, enseguida, acceder a la planta donde estaba la “celebritie” con la firme intención de llevarse cualquier objeto de valor.
¡Y vaya que dieron con su objetivo! En diez millones de dólares nada más y nada menos se encuentran valoradas las joyas que le sustrajeron a “la” Kardashian la cual, en estado de shock, aún trata de recomponerse pues, según las especulaciones, uno de los “tesoros” perdidos podría ser el anillo de compromiso tres millones y medio de euros que le regaló su marido hace unos meses. Una sortija diseñada por Lorraine Scwart en colaboración con Kanye West que tiene un gigantesco diamante sin defectos sobre una alianza de oro personalizada con el nombre de su hija.
Hasta tal punto de gravedad fueron los hechos que el mencionado esposo de la protagonista de la noticia, el rapero Kanye West, decidió suspender el concierto que se encontraba ofreciendo cuando se enteró de lo sucedido enterándose de dicha “emergencia familiar”. Corriendo, Kim decidió tomar un avión privado para marcharse del lugar y poner tierra de por medio para, desde la distancia, intentar olvidar el mal rato. Ya sabemos. Los ricos también lloran…


