Empresa líder en fornituras y tejidos, Sevimer ofrece a su clientela un amplio catálogo de productos que, distribuidos en sus 2.000 metros cuadrados, la convierten en uno de los referentes para saber hacia dónde camina la moda flamenca cada temporada
Los integrantes del equipo de Sevimer son unos apasionados de su trabajo y eso se nota nada más entrar en sus instalaciones, situadas en la calle Artesa del Polígono Industrial Aeropuerto. Allí, los clientes descubren un pequeño paraíso dedicado a la moda -con más de 1500 referencias de tejidos y más de 90.000 en fornituras-, donde puede encontrarse todo lo necesario para la confección de cualquier tipo de ropa, centrándose ahora en el vestir flamenco. Un sector en el que Paula Sanjurjo, encargada de este grupo textil, se mueve “como pez en el agua”, tal y como demuestra en una entrevista que va mucho más allá de los lunares y los volantes.
-¿Cómo viene este año en cuanto a tendencias y novedades?
-Pues se continúa un poco lo de la temporada pasada. Organdíes, tules, plisados, transparencias… Fornitura, menos y la que hay no es la estándar. No abunda ni el encaje ni el bordado y sí las aplicaciones de seda y terciopelo (en distintos tipos de cintas y plisados). Respecto a colores, buganvillas, corales, azules empolvados, algún verde seco y algún verde inglés y tonos naturales, junto al negro y el rojo, que nunca faltan.
-¿Hay menos crisis?
-Bueno, nosotros mantenemos nuestra facturación pero nos llegan noticias de que el confeccionista no está excesivamente contento. Pese al esfuerzo en cuanto a diseño, a nivel de ventas no se acaba de llegar a lo que había en 2014-15. Como mucho, en 2018 se estabilizará. Por fin acabará el pesimismo que estaba presente.
-¿Se nota mucha diferencia entre el creador joven y el veterano?
-El joven, si es ambicioso, está obligado a ser distinto y los hay que hacen cosas muy interesantes.
-¿Dónde os da más satisfacción ver vuestros productos?
-En pasarela, el resultado queda interesante y sofisticado pero, el uso de ese traje después, es muy minoritario. Egoístamente, como negocio, debo decirte que prefiero verlos en la calle.
-Todo lo que vendéis es para la mujer y el hombre casi que aquí desaparece. ¿No os da pena?
-Es que la moda flamenca en hombre es inexistente y no creo que cambie. La Feria, afortunadamente, es una fiesta femenina. Y eso la enriquece en todo. En actitudes, en forma de llevar, de moverse…
-¿El traje de flamenca tiene ideología?
-No. Es transversal por completo. Va desde Podemos al Partido Popular.
-¿Se puede entonces reconocer la ideología de alguien por su vestido?
-El talante seguro. Una flamenca de derechas es más conservadora y con parámetros más clásicos y se quedaría en el blanco, beige, rojo y negro. La de izquierdas sería más poliédrica y, entre comillas, más “impertinente” con los complementos.
-¿Lunares o estampados?
-El lunar es lo más recurrente y tiene mucho peso y arraigo. Nunca se lleva menos que el estampado o el liso.

