Tras su etapa en “Sinlache” estuvo a punto de tirar la toalla hasta que, de pronto, “La voz” y Alejandro Sanz se cruzaron en su camino y la ilusión ha vuelto a renacer en su horizonte musical con “En cuarentena”, su nuevo álbum
Sus años de “Sinlache”, de 2006 a 2011, resultaron apasionantes pero, como todo acaba, Manuel Muñoz decidió que aquella etapa había llegado a su fin y que tenía que comenzar un camino propio. Sin embargo, las cosas no siempre salen como uno desea y los siguientes pasos minaron un poco sus esperanzas hasta que, en 2016, le surgió la posibilidad de participar en “La voz”, donde fue escogido para el equipo del maestro, Alejandro Sanz. A partir de entonces, este joven sevillano de 32 años ha renacido como el Ave Fénix hasta tal punto que ya tiene un segundo álbum en solitario en el mercado, “En cuarentena”, donde cuenta con extraordinarias colaboraciones como las de Miguel Poveda o Andreas Lutz.
-¿Qué pasó cuando dejaste tu grupo? ¿Por qué te viniste tan abajo?
-Bueno, estábamos en plena crisis y la música se vio muy afectada. Saqué un primer trabajo, “Independiente”, a través del “crowdfunding”, pero no pasó nada hasta que entre en “La voz” con la versión de “Capitán tapón” de Alejandro. Ahí sí que cogí algo más de popularidad para empezar “En cuarentena”, que he grabado bajo la misma fórmula. Pasé por orquestas y eso me frustró un poco, porque lo que uno quiere es que la gente escuche tus canciones y tú mismo subirte a un escenario a hacer tus temas, pero, con constancia, ilusión y esfuerzo, las malas rachas pasan.
-¿Pensaste que te habías equivocado al dejar “Sinlache”?
-No. Las decisiones se toman asumiendo lo bueno y lo malo y nunca me arrepentí. Sabía que no iba a ser fácil y que era como empezar de cero.
-¿Entenderías vivir sin cantar?
-No, aunque muchas veces he pensado tirar la toalla, porque esto no da estabilidad, no me hallo sin compartir música. Lo intentaré hasta que se pueda. Sea como sea también quiero estudiar técnico de emergencia sanitaria, pues me gusta pensar en una alternativa con la que pueda ayudar a los demás.
-Tienes tatuados los dedos de las manos… ¿con qué frase?
-“Nunca es tarde”, porque en la vida nunca es tarde para tomar la decisión que desees. Todos los tatuajes de mi cuerpo los he hecho con algún significado. Como “No hay derrota en el corazón de quien lucha” o “Dios es amor”, ya que soy muy creyente.
-¿Y en “La voz”? ¿Cómo ha sido tu experiencia?
-Es un escaparate que tienes que aprovechar. No sabemos dónde llegaremos pero cosas así son con las que te quedas.
-¿Algún consejo de Alejandro Sanz?
-Que cuando saliera del programa es cuando tenía que currármelo.
-Muchos compañeros tuyos, a los “talent show” no los consideran una opción…
-Yo era uno de ellos. Nunca pensé que iría a un programa pero estaba de forma independiente y ya no podía subir más solo. Necesitaba una ayuda. Lo que no vale es ir para ser famoso y firmar autógrafos por la calle.
-Tu single se titula “Yo me quiero a mí”… ¿Ha habido épocas en las que no te hayas querido?
-Soy pesimista pero al día siguiente de un bajón, cojo la guitarra y me pongo a funcionar aunque sea en un bar. Siempre he confiado en mis posibilidades pese a que, en algunos instantes, me he olvidado un poco de mí.
-¿Compartes todo esto con alguien?
-Sí, con mi novia. Llevamos casi un año y es de El Puerto, Cádiz. Es muy difícil sobrellevar nuestras cabezas y tienen que aguantar con humor pero ella me sabe llevar bien y me apoya en mis metas, igual que mis padres y mi familia, en general. Estoy muy feliz.

