…Puente de plata. Al menos eso es lo que afirma el refrán respecto a esas personas tóxicas que tenemos cerca y de las que, no se sabe por qué, no podemos deshacernos. La mayoría de las veces, entonando ese “mea culpa” que tan necesario es, somos nosotros los responsables (de esto y de casi todo lo que nos acontece en la vida) pues, por las razones que sean, terminamos tolerando demasiado lo que, al final, solo nos hace daño. Ocurre en el trabajo, con los amigos, la familia y, sobre todo, con la pareja y, en realidad, sería tan fácil de solucionar como una mera sustitución de conceptos. Y así, cambiando “soportar” por “compartir”, “estancarse” por “crecer”, “miedo” por “decisión” o “adolescencia” por “madurez” nuestro día a día sería completamente diferente y pasaríamos de ser personas “alienadas” a seres humanos “liberados” (aunque sea mucho más sencillo lo primero que lo segundo).
Una extensa introducción ésta para hablar de… ¡Marta Sánchez!, quien ha decidido abandonar España para, junto a su novio, Dani Terán, irse a Miami a comenzar una nueva etapa (suspendiendo incluso conciertos y otros compromisos profesionales que tenía en nuestro país). Según se ha publicado, la cantante quiere empezar de cero –algo muy loable con una trayectoria como la suya y a casi los cincuenta años-, y para eso ha pensado que esta ciudad estadounidense es un buen lugar donde hacerlo. Claro que este paso no es la primera vez que lo da pues, si recuerdan, siendo vocalista de Olé Olé –y tras la publicación del trabajo titulado “1990”-, Marta tomó igualmente rumbo a la “tierra de las oportunidades” con la firme intención de abrir mercado y convertirse, más o menos, en la “nueva” Madonna (hacia la que dicen siente auténtica veneración). Por cierto que también por aquel entonces se repetían los lazos amorosos con Sterling Campbell, batería de Durán Durán con el que la artista mantenía un romance…
Mucho ha llovido y muchas han sido las oportunidades para ver cómo “la” Sánchez se cabreaba en la celebración del “orgullo gay” por las burlas del público respecto a su inglés o generaba el “mal rollo” de la última edición de “Tu cara me suena” (convirtiéndola en “trending topic” cada jueves cuando aparecía en la “pequeña pantalla” como jurado del programa). ¿Qué ha sucedido en este tiempo? ¿Cómo se explica que, la que fuera “musa” y “fantasía erótica” de varias generaciones hoy pocos sean los que la aguanten? ¿Tanto ha cambiado? ¿O es que nos dejamos llevar por una apariencia atractiva, sin profundizar demasiado, y cuando hemos tenido oportunidad de pararnos con tranquilidad a observar –y las cámaras, en lo que respecta a la personalidad, son “ladronas de almas”-, hemos abierto los ojos para descubrir la verdad? Sea como sea, suerte en este periplo y recuerden, “a enemigo que huye…”.