La pasarela Moda Cálida de Gran Canaria acaba de presentar todas las tendencias del sector que, en lo referente al baño, trae la temporada del recién estrenado verano.

Ariadne Artiles, que se estrenó como diseñadora para Yamamai, posa junto a su hermana Aida.
El arranque de la pasarela Moda Cálida –que ha tenido lugar estos días en Gran Canaria- se metió desde el primer minuto al público en el bolsillo pues, hacer desfilar a los más pequeños del hogar, siempre es pisar sobre seguro. Así, los niños y niñas del “casting” enamoraron a través de firmas como Lady Bug´s Cris (que rompió el hielo), Banana Moon o Le Petit Croissier. Miles de detalles para los modelos de infantes vestidos con colores llamativos, lazos, flores o manchas de pintura en bañadores, bikinis o pequeños y coquetos pantaloncitos para ellos.
Después llegó el turno para los mayores terrenos en el que Ariadne Artiles se estrenó como diseñadora de baño gracias a Yamamai, firma para la que trabaja como creadora. Ahí, cortes femeninos con aro para realzar el pecho y finísimos tirantes para poder tomar el sol con comodidad, vestidos playeros con “print” en tejidos transparentes, pantalones anchos, parte superior del conjunto a modo “palabra de honor”, braguitas hasta la cintura que recordaban a las “pin ups” de los cincuenta… Una amplia variedad entre la que no faltaron las lentejuelas y el croché y a la que, como modelo destacada y musa, dio vida, entre otras como la hija de Carlos Herrera y Mariló Montero, la hermana de la canaria, Aida Artiles.
Por otro lado, PS Swimwear apostó por un concepto “hippie” renovado, con escotes pronunciados y flecos marrones para amarillos, rosas y blancos. Tonalidades suaves entre las que destacó una propuesta confeccionada en base a una gran flor superpuesta en el torso. Más desértica, Elyte Clothing tomó como hilo conductor de su colección el motivo del cactus, a raíz del que fueron girando un sinfín de posibilidades que se ciñeron al cuerpo de las desfilantes como una segunda piel en la que, en ocasiones, la parte de arriba y de abajo contrastaban por llevar colores distintos pero complementarios.
En cuanto a Maldito Sweet, la originalidad máxima de sus piezas transportó a los espectadores a África en todo su esplendor. Para ello, plumajes y una paleta soberbia entre la que sobresalían los naranjas, los morados y el “print” atigrado causando, en general, un resultado con mucha fuerza y muy favorecedor que, cómo no, recogió una clamorosa ovación final. Virtudes Langa utilizó bolsos de mimbre con mensajes (“No olvides que puedes”) y camisetas sueltas y Miss Bikini empleó lentejuelas para poner un punto de “glamour” y sofisticación. Después, pensando en el hombre, The Knot Company demostró que también el sector masculino reivindica estar al día en este tipo de prendas lucidas por unos Adonis con cuerpos de infarto a los que les tocó en suerte, sobre todo, sencillos patrones de natación en azules, verdes o negro. Más allá, Elena Rubio confirmó su amor por las estrellas de mar al tiempo que Arcadio Domínguez confirmó su talento en bronce y dorados para un conjunto preciosista y elegante en el que no faltaron vestidos y ponchos de punto y dos piezas de camisa con falda en tejido calado.
Simpático homenaje al mundo taurino el de Calima, donde el espíritu de los “trajes de luces” se trasladó a este “universo marino” y más opciones, muy sexys en este caso, para los chicos en Croissier Swimwear, que concluyó desplegando la bandera de Cataluña a través de la alineación de camisetas y calzonas en rojo y amarillo que, en la espalda, llevaban el nombre de la empresa.
Un gran espectáculo, reforzado por primeros nombres como Oriol Elcacho o Maxi Iglesias, que dejó con ganas de más. Y es que Moda Cálida es la más clara demostración de que, a la playa, ya no se va de cualquier forma…