Ha creado junto a Nieves Álvarez una colección pensada para niños que buscan diferenciarse a partir de la excelencia.
-Diseñar entre dos debe ser más difícil… ¿Cómo se organizan?
-Trabajamos muy en equipo. Antes teníamos dos mesas y ahora solo una grande donde nos ponemos diariamente de forma conjunta a planificar el concepto, los paneles… todo.
-Llevan muchos años… ¿Qué supuso la incorporación de Nieves Álvarez?
-“Villalobos” la creó mi madre y lleva más de cincuenta años fabricando en España. Nuestras prendas son sencillas, nada barrocas…. El niño no tiene que llevarlo todo puesto. Eso es lo que enamoró a Nieves, que se incorporó hace unos 4 o 5 años. Ella ha traído aires nuevos. Es una persona que viaja mucho, está en contacto con todos los grandes y eso va dejando un poso.
-¿Es tan perfecta como parece?
-Como compañera es bárbara y es aún mejor persona que guapa. Nunca tiene una mala cara, nunca un mal gesto, no discutimos y nos reímos siempre. Podemos estar en descuerdo pero eso es fantástico porque creces. No se le caen los anillos por hacer cualquier cosa.
-Descríbamela…
– Nieves Álvarez es perfeccionista e incansable. No tiene fallos o al menos yo, a día de hoy, no he visto ninguno. Eso sí, tiene el inconveniente de que viaja mucho y va todo el día como una moto (risas).