El presentador Jorge Javier Vázquez se presentará hoy y mañana en el teatro Lope de Vega con su función musical, “Iba en serio”
Todo el mundo lo conoce por programas como, sobre todo, “Sálvame” pero ahora lo estamos descubriendo como actor en la función, “Iba en serio”, musical basado en su vida que, esta noche y mañana, representará en el teatro Lope de Vega. Allí tendremos oportunidad de conocer la faceta interpretativa de este catalán nacido en Badalona el 25 de julio de 1970 al que la televisión ha hecho muy popular pero que, en principio, estudió filología hispánica en la Universidad de Barcelona. De ahí se ligó a los medios de comunicación a través de colaboraciones en “Super Pop” y en la revista “Pronto”, inicios profesionales del que, con el tiempo, se convertiría en el presentador más popular de España.
Antes “Extra Rosa”, con Ana Rosa Quintana y Rosa Villacastín (1997), “Sabor a ti” y “Sabor a verano”; “Rumore, rumore”, donde comienza a llevar el timón de un espacio (en esa ocasión, 2001, junto a Francine Gálvez); o “Día a día”, que, gracias a María Teresa Campos, le vincula a Telecinco. Sin embargo, sería “Aquí hay tomate” el programa que le catapultaría a la fama, permaneciendo en la parrilla de la programación desde marzo de 2003 al 1 de febrero de 2008. “Yo empecé a pasármelo bien con 28 años y es muy tarde. Vivía la diversión y juerga con complejo de culpa porque tenía que estar trabajando. Envidio a la gente que ha tenido esa vida de los 20 a los 26 años”, ha declarado al respecto de ese período nuestro protagonista. “Era una etapa maravillosa pero de la noche a la mañana me di cuenta de que todo eso tenía poco de realidad. Me metí en foros de Internet y vi que era uno de los personajes más detestados. Y cuando descubres eso todo comienza a tambalearse. Al final del Tomate yo buscaba darle la razón a todos aquellos que me consideraban lo peor. Tenía que hacer cosas detestables. Pero también reconozco lo viví con mucho dramatismo”.
“Hormigas blancas” (2007), los resúmenes diarios de “Gran Hermano 10” (2008)… y “Sálvame”, que en principio se ideó como un “late night” para comentar “Supervivientes” pero que, enseguida, se independizó hacia la franja del mediodía en sustitución de “Está pasando”. Y mientras su popularidad iba “in crescendo”, los inconvenientes de la fama, también. Como cuando aparecieron unas fotografías que circulaban por internet y en las que se le veía en una discoteca supuestamente borracho. “Me dio rabia que eso hubiera podido provocar daño en mi familia y se pensaran que estoy pegado al Gin Tonic. Sería imposible, si fuera así, llevar el ritmo de trabajo que tengo. La gente juega con tu miedo”, ha explicado.
En cuanto a su situación sentimental, Jorge Javier comparte su corazón con Paco, una relación que mantiene desde hace ocho años y que ha roto en numerosas ocasiones. “En una ocasión cortamos por “el asunto catalán”. En una discusión se me ocurrió decir: “Oye, que esto lo he estudiado en la Universidad”. Y todo se acabó por varios meses. Sin embargo, conforme más rompes y más vuelves con tu pareja, más la conoces. Afortunadamente he encontrado a una persona para quien que yo salga en la televisión es algo accidental, no potencia sus apariciones. Ni a mí me gusta ni a él tampoco. He tenido mucha suerte”. Y más aún. “Estoy seguro de que va a estar conmigo siempre. Incluso cuando nos hemos separado nunca he sentido rencor, he querido que fuera feliz siempre y, si tenía que encontrar a otra persona, que la encontrara. Es alguien especial”.
Muy ilusionado con su estreno como sobre las tablas, en torno a lo que ha recibido todo tipo de críticas, Vázquez no deja indiferente a nadie, algo que él ha querido aclarar, especialmente cara a quienes no lo contemplan con buenos ojos. “Creo que no soy ególatra sino un eterno sorprendido de lo que me está pasando. Esto lo sigo viviendo con asombro”. Adicto a los antiestamínicos desde que comenzó su función (“los nervios me dan picores”, confiesa), el rostro de la “cadena amiga” no se siente más que nadie. “Hay quien piensa que estoy por encima del bien y del mal pero soy más vulnerable de lo que parece. Me he ido protegiendo. Es un mero instinto de protección”.
Sea como sea, el polémico ganador del premio Ondas (2009), “por renovar con brillantez y sentido del humor el rol del presentador en un género controvertido” (a pesar de la opinión de compañeros de profesión, que consideraron este galardón “vergonzoso”), se ha sincerado abriendo su corazón en dos exitosos libros como han sido “La vida iba en serio” y “Último verano de juventud”, novela en la que descubrió sus problemas con el alcohol, las drogas y el sexo. Luces y sombras de una “estrella” hecha a sí misma.