Nacida en Brasil hace 31 años, a Camila Mamedio le trajo el amor a España… y nunca se fue. Una historia de búsqueda la suya a través de la que conoció a su esposo sevillano en unas vacaciones en Andorra y cambió su país por el nuestro y la profesión que ejercía en Brasil como higienista dental por una pasión que hace ocho años aún estaba latente pero que se ha convertido en su gran motivación laboral: la estética. “Fue mi marido el que me animó a estudiar estética, aunque ya en mi tierra había dado unos primeros pasos con mis vecinas, a las que me encantaba hacerles las cejas”, nos explica esta joven al respecto de sus inicios en nuestro país y en su campo.


Más allá, empezó a formarse tanto aquí como en Brasil y empezó a dar sus primeros pasos, primero a domicilio y luego con un primer establecimiento, Maoduquesa, en la calle Juan de Zoyas, previo al actual que está situado en la sevillana calle Céfiro. “En este centro estoy desarrollando mi marca propia con el centro Camila Mamedio Termal & Estética, que abrí hace algo más de un año y con el que estoy feliz”, explica Camila en un negocio donde, desde la depilación con hilo -donde ha sido pionera y que fue su primer éxito laboral- hasta el drenaje brasileño pasando por el dermaplaning o radiofrecuencia -con un protocolo muy distinto-, todos sus tratamientos son celebrados por su fiel y amplia clientela.

Además, Camila Mamedio cuenta con una línea propia de productos de belleza, Mamedio Cosmetics, en cuya formulación ella misma se ha implicado, aplicando sus conocimientos para lograr la excelencia en cremas y sérums en los que ha aplicado algunos de los conocimientos de biomedicina, disciplina en cuyo estudio nuestra interlocutora está formándose para lograr una mejor y más amplia sabiduría que aplicar en su objetivo de la optimización de nuestra piel.

Un camino que aún tiene muchos éxitos que recoger porque Camila Mamedio ha llegado para quedarse… ¡y triunfar!
