Sevilla se convirtió el pasado fin de semana en “Capital Mundial del Enganche” con una exhibición de más de setenta coches de caballos que contó con Carmen Lomana como Madrina de Honor en un acto con gran repercusión mediática.
Gurú de la elegancia, la experta en moda y alta costura Carmen Lomana es una enamorada de esta ciudad a la que lleva viniendo desde mucho antes de ser conocida participando activamente en celebraciones como ésta donde, vestida de mantilla, este año ha amadrinado la exhibición que organiza anualmente el Real Club de Enganche. Un papel que desempeñaron en ediciones anteriores Marina Danko, Norma Duval o Cayetana de Alba.
-¿Cómo recibió la noticia de su madrinazgo?
-Con mucha ilusión porque nunca había estado. Es de las celebraciones más bonitas de Sevilla, preciosa estéticamente. Llevé una mantilla de color té asesorada por los Victorio y Lucchino, que son el tótem de la moda andaluza. Los sevillanos sois muy picajosos y tenéis unos códigos de vestimenta que es muy importante conocer. Para mantilla la manga debe ir al menos por el codo y, un escote “palabra de honor”, ni se te ocurra…
-¿Le gusta ese tradicionalismo nuestro?
-Para ser contemporáneo y progresista uno tiene que estar anclado en la tradición y modernizarte teniendo como base de dónde vienes. Cuando veo a esos niños en Semana Santa con corbata, arregladísimos… me parece maravilloso. La gente está perdiendo el gusto para saber vestirse en cada ocasión pero aquí lo tienen muy claro.
-¿Por eso nos visita tanto?
-Es una ciudad que adoro, donde tengo muchos amigos. Cuando no soporto estar en Madrid, con su ritmo, vengo aquí y encuentro más paz. Despertar escuchando el tañir de las campanas, asomarse por el balcón y ver la Giralda y la Catedral al fondo, tantas iglesias… me evoca muchas cosas. Llevo a Andalucía entera en mi corazón. Algo muy normal porque soy de San Sebastián y en el norte hay fascinación por el sur y al revés. Lo diferente atrae.
-Algo de aquí habrá que no le guste…
-El que siempre haya manifestaciones por algo en la puerta del Ayuntamiento. ¿Esta gente cuanto tiempo tiene? ¿Es que no trabajan para estar todo el día así? Deberían demostrar más conciencia política y saber lo que hacen cuando votan en lugar de quejarse después tanto. Otra cosa el es tranvía. Cuando lo descubrí por primera vez me pareció Disneylandia, lo critiqué mucho porque no me pegaba con el entorno. Ahora me parece hasta gracioso…
-El Club de Enganches es Real… ¿Se lleva ya mejor con la monarquía?
-Yo no me llevo mal con nadie. Soy ciudadana, pago mis impuestos y tengo derecho a opinar sobre la que es la primera institución de este país (y que deberíamos cuidar ya que sus miembros no lo hacen). Se ha abierto la caja de Pandora y se han descubierto muchas cosas que no esperaban que supiéramos. No pueden hacer de su capa un sayo y utilizar a los ciudadanos. La monarquía debería ser ejemplar y está siendo todo lo contrario. Tanto a ellos como a los políticos los mantenemos nosotros y hay que exigirles honestidad, honradez y moralidad. Eso como mínimo.
-¿La Feria tiene ‘glamour’?
-Hay pocas fiestas tan bellas y glamourosas. Los hombres a caballo, las mujeres a la grupa, el revoloteo de volantes, la música, el colorido, la alegría… Hay que quedarse con eso. No se les puede poner “dodotis” a los caballos porque forman parte de lo natural. La Semana Santa es totalmente opuesta y también me encanta. La ciudad lleva a cabo un cambio maravilloso. Adoro la gente que sabe reinventarse porque la monotonía me mata.
-¿Cómo la vive usted?
-Prefiero ir de flamenca de día porque de noche hay demasiadas aglomeraciones en las casetas y es incomodo bailar. Ahí prefiero un vestido con reminiscencias andaluzas. Lo que menos me gusta es ir al baño. Hay que salir de casa con todo hecho. En una ocasión quise hacer “pipí” en una caseta y dije: “¡La próxima vez prefiero que me lleven a la UCI con un “reventón” de vejiga!”.
-Conociendo tan bien ambas tierras… ¿Qué le ha parecido ‘Ocho apellidos vascos’?
-¡Lo que me pude reír! A los “borroca” los clavan. Es un tema muy serio pero está tan bien tratado que han hecho más por la reconciliación que los políticos que sólo piensan en ellos mismos.
-¿Se ha enfrentado a los pro etarras en algún momento?
-Si. Soy muy valiente y no me callan ni metiéndome la cabeza en agua. Me han dicho por la calle “sabemos quién eres y vamos a por ti” y cuando veían a una mujer súper bien vestida que les contestaba “cabrones asesinos” se quedaban extrañados. Les he dicho barbaridades. Son unos cobardes que sólo reaccionan en masa. Poseo un sentido de la justicia que a veces no me ha venido bien. No soy consciente de que tengo una repercusión mediática, ni de ser famosa o popular. Si fuera más políticamente correcta no haría según qué afirmaciones….
-Antes de terminar… ¿es cierto que le molesta que su hermano Rafa haya ido a ‘Supervivientes’?
-Estoy encantada, ojalá gane. Él no se habla con nadie de la familia porque no quiere o porque está influenciado por su mujer. Cuando iba a entrar me avisó: “espero que no te subas al carro de mi fama”. Me quedé sorprendida. ¿Cómo voy a ir a defenderlo al plató? Soy madrina de su hija, le hice un bautizo fenomenal y no la he vuelto a ver. De hecho, fui yo quien le presentó a Vasile para que lo metiera el programa de Calleja, pero no quiero dar tres cuartos al pregonero.



