Chenoa cumplirá mañana 41 años disfrutando de un momento espléndido en el que, a su nuevo disco, “#soyhumana’, le suma la reciente portada de “Interviú” y la incorporación como jurado a “Tu cara me suena”
Esta misma semana se ha conocido la noticia y seguro que ha sido uno de los mejores regalos de cumpleaños para Chenoa quien, mañana sábado, cumplirá 41 espléndidos años. Así, la cantante formará parte del jurado de “Tu cara me suena” donde, en sustitución de Shaila Dúrcal, acompañará a Lolita Flores, Carlos Latre y Ángel Llácer. Un espacio del que, en cuanto a los concursantes, solo se sabe que contará con Lorena Gómez en el “casting” y que podría incorporar también a Cristina Pedroche como una de las concursantes “estrellas”. Sea como sea, los seguidores de la que fuera participante de la primera edición de “Operación Triunfo” (en torno a la que también existen rumores de un proyecto que pudiera volver a reunir a todos los que formaron parte de ella), están de enhorabuena por recuperar para la “pequeña pantalla” a esta mujer fuerte que lo mismo canta que publicita productos, presenta o hace monólogos (recordémosla en el “El Club de la Comedia”).
Portada de la revista “Interviú” para el cuarenta aniversario de la misma, la artista declaraba en la entrevista que acompañaba a dicho reportaje que, en lo que se refiere al amor, es muy “rancia”. “Me flipa la galantería. Nunca quedo la primera vez para comer o cenar: solo a tomar café. Así, si no me gusta me puedo levantar e irme”. Temerosa de que, a la hora de ligar, puedan confundir a Laura, su auténtico nombre, con Chenoa, lo deja muy claro a quienes quieran conquistar su corazón: “Los prefiero maduros, seguros, con carisma. El “aquí estoy yo” me pone mucho”. Y aunque no lo parezca, el motivo por el que sus parejas no han durado no ha sido su carácter sino, sobre todo, las infidelidades. David Bisbal, Álex González, David de María, Alain Cornejo, Javier Arpa, su guitarrista, forman parte de un currículum sentimental de alguien que, para lo bueno y para lo malo, no deja indiferente. Es lo que tiene tener personalidad.
