Hace cinco años Alfonso Navarro y Diego Valle emprendieron la gran aventura laboral de su vida cuando decidieron abrir una tienda, “Puro Garbo L´Atelier”, que convertía el sueño de ambos de vivir de la moda en una realidad
Alfonso y Diego forman un tándem perfecto. De trato educado y con un buen gusto exquisito, aunque vienen de otros mundos profesionales como el de la administración y la psicología, respectivamente, la moda estaba escrita en su destino. Y así, poco a poco, han ido construyendo la sólida reputación que ha conseguido “Puro Garbo L´Atelier” en Sevilla. Un establecimiento donde se respira elegancia y “glamour” desde que uno accede por sus puertas de esa céntrica calle Jesús del Gran Poder en la que han querido permanecer, durante toda su trayectoria de cinco años, fieles a su clientela.
-En plena celebración de su quinto aniversario, ¿cuál es el balance de este tiempo?
–(Alfonso) Positivo. Empezamos en la época mala pero decidimos afrontar el reto. El objetivo que nos marcamos se ha estado cubriendo y hemos ido llegando a esa clienta concreta que nos interesaba y que ya nos conoce y viene a buscarnos. Es un producto un poco diferente pero que, a pesar de que quede mucho por hacer, es cada vez más conocido.
–(Diego) Cuando abrimos en octubre de 2011 intentamos sumarnos al circuito de moda con una tienda más cuidada. Gracias a Dios nos hemos convertido un poco en referente. Ha sido un trabajo muy duro, muy constante y con mucha dedicación pero no quedaba otra.
-Si tuvierais que definir vuestras prendas, ¿qué adjetivos les pondríais?
–(D) Tocamos distintos perfiles de mujer, de 25 a 60 años, con un punto de sofisticación y valoran la calidad, el asesoramiento constante y el diseño en prendas especiales.
-¿Sevilla es elegante?
–(A) Hay de todo pero cuesta salir del modelo preestablecido. Al final todo el mundo va igual a las bodas.
–(D) A la gente le gusta vestirse en eventos y fiestas o en Semana Santa y Feria pero en el día a día es complicada. La nuestra era una apuesta arriesgada. De hecho cuando arrancamos el establecimiento teníamos tanto la parte más de diario como la festiva que es por la que, al final, nos hemos ido decantando.
-¿Por qué la moda? ¿Qué tenía para llamaros tanto la atención?
–(A) No sé. A mí de siempre me ha gustado. Igual que están a los que el fútbol les encanta, en mi caso la moda era un “hobby”, una pasión.
–(D) Además es un proyecto común en nuestras vidas, no solo un negocio con un socio.
-¿Qué le sobra a Sevilla a este nivel?
–(D) A mí me parece que faltan lugares de venta en los que, tanto el continente como el contenido, sean buenos. Lo que hay es un exceso de ropa mala a precios económicos. Demasiado “chino” con un envoltorio bonito pero con una calidad nefasta.
–(A) Y un buen evento. El nivel de flamenca está muy logrado pero el ámbito moda falta algo que esté bien formado, una pasarela en condiciones porque hay muchas –que no dudo que estén perfectamente organizadas- pero no una que destaque sobre el resto. Habría que unirse para algo realmente bueno que se hiciera una o dos veces al año.
-¿No os animáis a sacar algo propio?
–(D) Poco a poco. Estamos empezando desde hace dos temporadas con una minicolección. En la tienda detectamos las necesidades reales de las clientas y eso nos lleva a saber lo que falta.
–(A) Es que a veces se presenta muy bonito para la pasarela pero luego es difícil llevarlo. Se nota mucho la diferencia entre la empresa que diseña solo y la que trabaja directamente con el público.
-¿Las clientas se dejan asesorar?
–(A) Hay de todo pero la que te conoce y viene con referencias normalmente llega con ganas de escucharte.
–(D) Y a la que tiene sus ideas claras hay que permitirle que se pruebe con total libertad y se relaje en un ambiente agradable, que es lo que intentamos que sientan.
–(A) La clave es que la persona se sienta a gusto y que se vea favorecida. A la mujer madura, por ejemplo, le cuesta salir de su estilo, que acepte otro tipo de producto.
–(D) Y hay jóvenes que no saben pero creen saber (risas). En el sesenta por ciento de los casos es frecuente que se vea algo que en la percha no guste y, una vez puesto, nos enamore.
-¿Animaríais entonces a que se fuera más valiente?
–(D) Sí, que se abran las perspectivas hacia cosas distintas. La opción de renunciar a la prenda siempre está ahí.
-¿El hombre es una asignatura pendiente en la moda?
–(A) Sí. Yo echo en falta algo “sport” y actual que no sea la chaqueta y el pañuelito. Aquí se pasa directamente de la camiseta al traje. Es un área complicada por lo que hemos optado por afianzar el ámbito femenino y ya veremos…


