Rompiendo prejuicios, el tinerfeño resultó, a finales de mayo, ganador del certamen Mister España donde ser homosexual no supuso una traba para, frente a sus 47 rivales, obtener la victoria como el hombre “más guapo de nuestro país”
“Soy Daniel Rodríguez y quiero que me conozcan como Daniel Rodríguez”, comentaba al poco de obtener su galardón el nuevo Mister España, tinerfeño de 23 años y el primer homosexual reconocido en la historia de este certamen. Una singularidad que no vino exenta de una polémica que el joven, con su seria actitud, calmó enseguida, logrando hacer entender que se gay no es incompatible con un título que le ha costado mucho esfuerzo y superar no pocos complejos. Y es que, aunque no lo parezca, su físico es más fruto de la constancia y de la preparación que un gratuito regalo de la naturaleza… Muy discreto y educado, el joven concedió, durante la pasada edición de “Moda Cálida” en Gran Canarias, una de sus más sinceras entrevistas.
-Creo que desfilar en bañador casi le da pánico…
-Bueno, mucho pudor. La de “Moda Cálida” ha sido la primera vez como profesional y la verdad es que me he sentido muy bien acogido y he recibido muy buenas críticas. No me lo esperaba. Habitualmente la imagen del Mister ha sido la de un hombre más musculado, mientras que el canon en los modelos ha cambiado, buscando un cuerpo más delgado. Tal vez por eso tuve suerte, al estar el certamen más desvalorizado e intentarse una aproximación al mundo de la moda. Es hacia donde pretendo dirigir mi carrera.
-¿Cuál es la satisfacción de ser modelo?
-Es una actitud. No solo es una belleza. Hay que transmitir. Por eso quiero ser actor también… (risas). No ensayo, ni me grabo, ni nada. Es más soy novato hasta en las redes sociales. Lo tengo todo por aprender.
-¿Qué tal está viviendo el “post” de su victoria?
-Aún no me he mentalizado ni lo he podido celebrar. Hace muy poquito y todo ha sido muy mediático y sin parar de entrevistas.
-¿Si hubiera dicho que era gay antes de ganar le habría repercutido en el resultado?
-No lo sé. Quiero pensar que no. Cuando lo declaré, por fotos que se habían visto en redes, la delegación y la directiva me mostraron su apoyo y me ayudaron a dar el paso de ser yo quien diera la noticia.
-¿Alguna reacción le ha sorprendido?
-La de mis seguidores. Hay diversidad de opiniones, para bien y para mal, como quien considera que un Mister España no puede ser homosexual porque tiene que seducir a las mujeres. Soy tan viril, o más, que un heterosexual con lo que no entiendo el problema. Me sentí discriminado y molesto ante quienes me incitaron a que lo que tenía que hacer era presentarme a Mister Gay.
-¿Y en casa?
-Encantados. Estoy más contento por ellos que por mí mismo. Lo mío lo han sabido desde siempre y nunca ha habido ningún inconveniente. Solo les he pedido que se mantengan al margen de lo negativo porque, si a mí me da igual, a ellos no les tiene que afectar.
-¿No teme que todo esto del éxito pueda subírsele a la cabeza?
-No, y con los míos he hablado al respecto. Nunca me olvido de dónde vengo. Hace tres años no tenía ni el físico ni la belleza para ser Mister España. Era más gordito y más bajito. Un “patito feo” total. Por eso no puedo, ni quiero, ni debo permitirme creérmelo. Es un trabajo más al que me dedicaré el tiempo que pueda. Soy quiromasajista y estoy encantado con mi profesión y es una gran ironía que ahora me valoren por mi aspecto. Es algo que no te terminas de creer. Por eso soy muy crítico con quien solo valora el exterior. Nunca me había planteado nada de esto ni era mi sueño de pequeño. Ha sido de rebote y aún no he podido reflexionar sobre lo que me ha pasado.
-¿Vive para su cuerpo?
-¡Qué va! Me permito más caprichos de lo que debería (risas). Claro que cuando me tengo que preparar llevo dieta estricta pero si no, me pego buenas “zampadas” (risas). Después sí que compenso. Todas las mañanas voy a correr no solo para estar en forma sino para empezar el día con energía.
-Para fijarse en alguien, ¿qué tiene en cuenta? ¿Piensa que se puede enamorar de un chico feo?
-Me he enamorado muy pocas veces pero, aunque una primera impresión cuente, donde haya una buena conversación, que se quite lo demás. Valoro que sea sencillo, humilde y sincero. Con esos tres valores, me tiene ganado.
-¡Pero eso no se lo va a creer nadie!
-Pues que se lo crean, porque así es… Soy más sencillo de lo que puedas pensar. Me considero muy amigo de mis amigos, me gusta leer y poco más. Y, aunque sea de una isla, no soy mucho de playa…
-Quiere ser actor y probar en otros campos… ¿Piensa que su sexualidad puede condicionarle?
-No lo creo y espero que la sociedad se muestre tolerante.
