Existen sitios, trabajos, seres humanos con los que te sientes tan cómodo que, aunque sean nuevos en tu vida, parece que, desde siempre, han pertenecido a ella (al igual que, algo bastante triste, hay quien lleva desde siempre también a tu lado y puede resultarte un perfecto desconocido). Son esos lugares, empleos y gentes que aportan al corazón la calidez necesaria para apostar por ellos sin reservas y querer recorrer a su lado parte de este camino nuestro que, a medias, resulta tan enriquecedor como duro.
Esa sensación de bienestar es la que a mí me proporciona el medio de la televisión al que, como sabrán algunos de ustedes, he pertenecido durante gran parte de mi trayectoria profesional. Fue especialmente en la desaparecida Giralda Televisión –sobre la que aún hoy algunos buscamos alguna explicación satisfactoria de su adiós- donde tuve la oportunidad de formarme como periodista y presentador y donde, algo muy, muy importante, me dieron la oportunidad de equivocarme y aprender de los inevitables errores de la inexperiencia y de la osadía de la juventud. Una etapa que se cerró hace poco más de un año y tras la que llegó la vinculación a este medio que leen a través de la revista, “Sevilla Magazine”.
Aquí, en El Correo de Andalucía, descubrí desde el principio maravillosas personas como el que fuera Juan Carlos Blanco, su ex director, o Pilar Aquino y Raúl Amián, responsable del departamento comercial y de la gerencia, respectivamente. Amparado en su confianza pude cumplir el sueño de editar una publicación la cual, a las pruebas me remito, nos ha dado muchas satisfacciones y que, apoyados en una serie de empresas anunciantes de primera, el próximo domingo ocho volverá a los quioscos con un número especial dedicado al sector nupcial.
Tras muchas dificultades, este periódico fue adquirido por el Grupo Morera y Vallejo y relanzado a través del impulso de un valiente presidente como es Antonio Morera, su mujer, Chary Maldonado, y el resto de los integrantes de una gran empresa que, por si fuera poco, también adquirió una señal para crear el canal, El Correo Televisión. Dirigido éste por mi compañera Elisabeth Ortega, ha encontrado en la Semana Santa una insuperable carta de presentación –puesto que, aunque iniciaron sus retransmisiones en enero, ha supuesto su primera gran retransmisión- y busca en la inminente Feria una prolongación de los que son sus primeros éxitos.
Una semana durante la que me reincorporaré a la “pequeña pantalla” como parte de la maquinaria y que supone mi reencuentro con las cámaras, las luces, el maquillaje, el estrés del diario y… los espectadores. Para ellos estamos en proceso de preparación del que ojalá reciban como un buen producto reflejo de nuestra sociedad y, en especial, de esta fiesta mágica en la que todo es posible. Gracias por contar conmigo. Gracias seguir estando ahí.