Un siglo se cumple hoy martes del nacimiento de Juanito Valderrama, cuyo legado artístico sigue emocionando generación tras generación
Su hijo, Valderrama, no se cansa de repetir cómo su padre fue una de esas voces que el pueblo, por cosas del caprichoso destino, hace suyas. Con unas melodías y unas letras sencillas pero directas al corazón, Juanito Valderrama supo tocar la fibra sensible de varias generaciones que, especialmente hoy, le recuerdan coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Fue un 24 de mayo de 1916 en Torredelcampo, Jaén, cuando Juan Manuel Valderrama Blanca vino a un mundo convulso donde llegó a alistarse (coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil Española) en un batallón de la CNT.
Pero lo suyo iba por otros derroteros y, enseguida que pudo, se puso a grabar canciones que le hicieron muy popular y que le valieron también el pasaporte hacia el cine, terreno en el que llegó a ser protagonista de siete películas como “El emigrante”, “Gitana” o “El padre coplillas”. Una trayectoria de más de sesenta años durante la que se vinculó a la copla y, sobre todo, al flamenco, arte en el que fue una autoridad, tal y como demuestra el legado sonoro de más de 700 títulos que dejó al fallecer, a los 87 años, el 12 de abril de 2004.
Casado en primeras nupcias con María Vega –con la que tuvo tres hijos y de cuyo matrimonio obtuvo la nulidad en 1979-, sería Dolores Abril el gran amor de su vida y la madre de dos niños más (uno de los cuales es el mencionado Valderrama). Con ella, además, formó pareja artística desde la mitad de la década de los cincuenta realizando las famosas “peleas en broma” que tan celebradas fueron por el público y que tantos aplausos les trajeron a ambos.
Ahora, coincidiendo con esta destacada fecha, la ONCE le quiso dedicar el cupón especial del pasado día 18 y, además, la Junta de Andalucía, ha preparado un conjunto de actividades conmemorativas (como un CD en homenaje suyo) que, poco a poco, se irán conociendo para confirmarnos así que hay figuras como ésta que viajan por la historia sin tiempo. Seres cuya luz nunca se apaga.