Fue la semana pasada con “Spartacus” cuando la 72 edición del Festival de Mérida arrancó con la fuerza de un espectáculo mezcla de teatro y danza donde la presencia de Miguel Ángel Muñoz ha sido uno de sus grandes atractivos. Una vez más, con Jesús Cimarro como director al frente, esta cita obligada con el teatro clásico vuelve a ofrecernos un fantástico cartel donde el público encuentra de todo y a muchos de los intérpretes y rostros más conocidos de nuestro país.
Desde el mencionado Muñoz -muy mimetizado con su personaje apenas quince días después de perder a su madre- a Carlos Sobera pasando por Pepe Viyuela, Fernando Tejero o Lidia Bosch, que vuelve a las tablas más de tres décadas después de su última aventura teatral.

Un evento que cuenta con demasiados atractivos como para no apostar por una visita a la ciudad extremeña para disfrutar allí, bajo un siempre misterioso cielo estrellado, de las leyendas de personajes e historias milenarias bajo prismas asequibles para cualquier tipo de público.

Todo bajo una magia que puede hacer que los astros se alineen para hacer, por ejemplo, que Miguel Ángel Muñoz estrenara la propuesta que encabezaba el mismo día que cumplía 43 años, el viernes, y en el escenario que le prometió a su famosa Tata que alguna vez trabajaría. Ese mismo escenario donde hace muy poco Cimarro recibía también el reconocimiento de ser Premio Max de Honor en una gala del teatro donde por vez primera se reconocía el talento a un productor español.
Y esto no acaba más que empezar con lo que, a pesar de las miles de entradas ya vendidas, aún estamos a tiempo de hacer nuestras reservas en el Festival de Teatro Clásico de Mérida y participar de la que sin duda será una experiencia que jamás olvidaremos. Hagan la prueba…
