El Festival de las Naciones tiene entre sus principales objetivos ayudar a los colectivos más necesitados fomentando la solidaridad como una forma de hacer crecer nuestro lado más humano
Afirma la poetisa y novelista nicaragüense Gioconda Belli que “la solidaridad es la ternura de los pueblos”. Una hermosa forma de definir esa cooperación a través de la que los que tienen la suerte de estar en una mejor posición vital intentan ayudar a aquellos otros que, por las circunstancias que sean, no lo han tenido tan fácil o pasan un momento puntual de dificultades. Al final no es sino una manifestación más del amor en su más pura esencia, guiado simplemente por la generosidad ausente de interés, capaz de mover cualquier montaña, por alta y pesada que ésta sea.

En este sentido, el Festival de las Naciones se ha implicado desde el principio de su historia en numerosas causas como la de la Riviera Maya, a la que se acercó en 1996 auspiciando la promoción de un chocolate muy especial elaborado por la red orgánica maya a través de 22 comunidades. Allí, el esfuerzo empresarial de madres cultivadoras con el original Theobroma Cacao y la miel de la abeja maya “Mellipona” se ve expuesto en un punto de venta como el que existe en su ubicación sevillana del Prado de San Sebastián. Una maravilla medicinal usada en cirugía oftálmica y en el tratamiento de glaucoma o cataratas que además sirvió como motivo de inspiración de dibujos animados que tenían como referente esta especie en serio peligro de extinción salvada a través de sus productos en el Festival. De hecho, con más de un millón de degustaciones, con la receta original del chocolate maya con miel se conciencia de su importancia nutricional, herencia de esta cultura milenaria.
Destacar igualmente los lazos con Fundaciones como la Ana Bella, creada en 2006 para tender una mano al millón y medio de mujeres que están siendo maltratadas y no se atreven a romper su silencio, o con la Fundación Pequeño Deseo, con cuya presentación de su gala anual se ha colaborado para continuar recaudando fondos con los que poder seguir cumpliendo los sueños de niños con enfermedades crónicas o de difícil pronóstico. Eso sin olvidar la vinculación del Festival de las Naciones con dos entidades como Tierra de Hombres o el proyecto Miguel de Mañara cuya directora, sor Ana Martínez, se puso en contacto con Sergio Frenkel, director del Festival, para que éste invitara a más de cuarenta usuarios del albergue y el comedor social de las Hijas de la Caridad a almorzar en la cantina mexicana y a participar en el taller que impartían los profesionales de la Asociación de Cortadores de Jamón de Sevilla (gracias a los que pudieron degustar una paletilla extremeña de La Montanera de Fregenal). Una noble acción de la que se beneficiaron personas en situación de exclusión social y, en su mayoría, con adicciones o enfermedades mortales. En cuanto a Tierra de Hombres resaltar su implicación con la infancia más desvalida de países de Asia, África y América Latina, defendiendo a este colectivo partiendo de una base tan esencial como la de los principios expresados en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 1989. Hermanando los pequeños de aquí con los de esos otros puntos del planeta, en el Festival ha habido oportunidad de acoger actuaciones como las de la payasa Yupita, quien ha pedido a los niños sevillanos que dibujen cómo colaborarían ellos con chicos y chicas del mundo que tienen menos que ellos, premiando los mejores sin dejar atrás, con su correspondiente regalito, al resto.

Ya para terminar tener en cuenta otras acciones con Intermón Oxfam o Sevilla Acoge o cómo se han abierto las puertas del recinto de esta cita otoñal imprescindible para los alumnos del Centro de Recursos Educativos Louis Braille de la ONCE. Todo un despliegue solidario que alcanza uno de sus máximos picos, en lo que a despertar el interés ciudadano se refiere, con la celebración de los Premios Solidarios que, con un nuevo formato, suponen un puente entre la filosofía del Festival y la de la Feria de Muestras Iberoamericana que tuvo lugar en Sevilla en 1929. En esta ocasión tendrán lugar el próximo martes 25 y entre el listado de premiados figuran personajes como Diana Navarro, cuyo último disco, “Resiliencia”, le ha supuesto desnudar su alma para que los demás podamos encontrar un camino a ser mejores personas con los demás… y con nosotros mismos. La generosidad pura y sincera, a largo plazo, siempre encuentra recompensa.
Agenda Solidaria del Festival de las Naciones
Miércoles 19. Colegio de las 3000 viviendas. Espectáculo de animación y merienda para treinta niños.
Sábado 22. Fundación Tierra de Hombres. Actividad de sensibilización de problemas de la infancia en países desfavorecidos más campaña de recogida de fondos para Haití.
Lunes 24. Treinta pequeños de Torreblanca visitan el Festival junto a Jorge Morillo (educador social e integración a través del deporte). Espectáculo de animación y merienda.
Miércoles 26. Asociación Asaenes. Jóvenes de la Penitenciaria de Alcalá. Visita y merienda.
