Concluye la pasarela “VivabyWLF” donde, durante cuatro días, hemos podido ver las propuestas de firmas que vienen pisando fuerte a un sector para el que parece haber pasado la crisis
Más desfiles de flamenca que ningún año. “We love flamenco” y “VivabyWLF” en enero, SIMOF y la Pasarela Flamenca de Jerez en febrero y, a partir de ahí, el resto de propuestas, públicas y privadas, que vayan teniendo lugar en torno a nuestro traje típico, que no solo es el que más se renueva cada temporada sino el que más mercado económico aglutina a su alrededor. Para él, y las pruebas nos remitirnos, parece que la crisis ha pasado, siendo el número de diseñadores y propuestas innumerable y creciendo no solo en cantidad sino, sobre todo, en calidad de materias primas y productos ofrecidos, tal y como por ejemplo hemos visto esta semana en las colecciones que han desfilado en “VivabyWLF”, certamen nacido del mencionado “We love flamenco” y enfocado en ofrecer la plataforma del Hotel Alfonso XIII a esos profesionales que también quieren mostrar al público su trabajo pero que aún no cuentan con el recorrido y la proyección de los más veteranos.
No pasa nada. Laura Sánchez y su socio, Javi Villa, pensando en ellos, ha ideado esta plataforma que abrió el martes el siempre agradecido e imprevisible colectivo infantil con un pase, como debe ser en su caso, alegre y divertido. A continuación, el miércoles, comenzó el derroche de talento con el Certamen de Diseñadores Noveles, en el que tras la victoria del ganador José Daniel Hernández, llegó el turno de Carmen Raimundo quien, con tonos favorecedores como el rojo o la infalible fórmula del blanco y negro, propuso una línea en la que no faltaron los tan actuales escotes barco y las mangas largas o ese nuevo corte aflamencado con escote en uve y gran vuelo que nace en la cintura y se abre en una gran falda rematada con volantitos cómoda a más no poder. “De lunares y volantes” repitió la combinación de blanco, negro y rojo para patrones sensuales con transparencias y lentejuelas marcando la feminidad de la silueta de la mujer y cerrando la jornada, los looks “hippy chic” de “Notelodigo” propusieron un viaje a Marruecos con tejidos como la seda o el raso y cortes de mangas largas y volantes en pico.
En cuanto al jueves, destacar el buen hacer de Adelina Infante (en la que estuvieron muy presentes el lunar y el estampado de trazas de colores y los cuerpos de dos piezas), María José Segura (cuya inspiración oriental, con sobrecuerpos de kimonos incluida, no dejó a nadie indiferente), Rocío Carrasco (con la que volvieron las amplias faldas antes descritas y los cuerpos de dos piezas en lisos y lunares), Lucía Franch (que realizó un recorrido renovado pero con óptica clásica por la historia de nuestro traje) y Mónica y Laura Romero (dos hermanas que derrocharon sensualidad desde la flamenca a la novia utilizando originales y estilosas aplicaciones de punto de crochet).

Por último, el viernes tuvimos la oportunidad de disfrutar del concepto de Rafa Valverde (cuyas faldas de talle alto con camisas y línea de blancos, hasta con chaqueta de vestir, enamoraron), Antonio Moro (con fantásticos mantoncillos, peinas y complementos), Javier Mojarro (muy, muy atrevido con transparencias en todo el cuerpo, camisetas y el poco habitual empleo del tartán escocés), Ángeles Fernández (fresca y colorista mezclando azul y amarillo o verde Andalucía y blanco), Lorena Rivero (de la que los volúmenes en los volantes de mangas fueron un acierto) y, por último, Santana Diseños (rompedores en formas y dando protagonismo al encaje y los flecos con trabajados volantes canasteros).
Final de un ciclo y comienzo de otro, SIMOF, a partir del próximo jueves en el nuevo auditorio de FIBES. Un salón internacional que se espera con impaciencia y que, para empezar, se estrena con nueva ubicación. Suerte… y, siguiendo con el lenguaje de nuestra cultura, ¡al toro!


