Manuel Benítez, “El Cordobés”, reconoce por vez primera de forma pública su paternidad del diestro Manuel Díaz, feliz al ver que su lucha de tantos años ha encontrado recompensa
“Hoy ha sido un día especial para mí. Al fin, después de toda una vida de lucha, he recibido el reconocimiento del hombre del cual lo tenía que recibir. Hoy ya nadie me puede negar aquello que siempre supe: Nada hay más verdadero que la verdad de una madre”. Así se manifestaba ayer mismo en su Facebook personal Manuel Díaz, “El Cordobés” compartiendo con sus seguidores las imágenes de un vídeo del programa “Corazón”, de Televisión Española, en el que su padre, Manuel Benítez, habla de la posibilidad de ir a saludarlo la tarde de la anunciada corrida con su hermanastro, Julio Benítez. “Él es mi hijo y yo soy su padre”, afirma el veterano torero en dicha grabación en la que, en relación al citado encuentro, apuntilla en la revista “¡Hola!” de esta misma semana: “Son matadores de toros, buenas personas. Los dos llevan la sangre fuerte de su padre, un califa fuerte”.

Unas declaraciones que la mujer del diestro, Virginia Troconis, ha sellado en sus propias redes con una imagen de su marido de niño, en la barrera de una plaza de toros, a la que ha incorporado la hermosa frase de Buda que señala que “Hay tres cosas en la vida que no pueden esconderse: el Sol, la Luna y la Verdad”.
De esta forma se cumple un sueño por el que Manuel Díaz llevaba luchando casi los 48 años que tiene y que no era otro que encontrar oficialmente al padre que siempre ha defendido que tenía. “Con la edad y las batallas, se ven las cosas más claras”, ha comentado al respecto el que la pasada primavera logró que un tribunal reconociera que Benítez es, según la ley, su progenitor. “Sería muy importante cerrar esta etapa de nuestra vida y me gustaría regalarle este encuentro para que tenga tranquilidad de que no le guardo ningún rencor”, ha indicado un personaje de la crónica social que, de esta forma, demuestra su gran categoría humana. Olé, olé… y olé…
