Después de haber escuchado todos los estilos de música a los que he ido teniendo acceso (pop, rock, heavy, jazz, rap, copla, disco…), hace bastante llegué a la conclusión de que, cuando imagino lo celestial, es la lírica el que más me acerca a la imagen de lo que por Dios entiendo y el que más lejos emocionalmente me transporta.
Por eso ayer me sentí tremendamente privilegiado al poder compartir almuerzo con una de las intérpretes más destacadas del género, directora de orquesta y autora, además, de la primera ópera que una mujer ha compuesto para el Teatro Real (junto a otras muchas partituras): Pilar Jurado. Una suerte que se me brindó a través de la maravillosa Flor de Torres, fiscal de violencia de género de cuya amistad me siento honrado gracias a la intervención en ella de esa “madre por elección” que se llama Consuelo Alcalá y a la que tantos vínculos emocionales me unen. El caso que Flor, una de las Medallas de Andalucía de este año, quiso invitarme a compartir dicho momento culmen en su vida y, con posterioridad, a comer junto a un reducido grupo en el que se encontraban, entre otros, mi querido sabio Eduardo Altolaguirre, la encantadora consejera Fuensanta Coves, Micaela Navarro o la mencionada soprano (y, por extensión, músico). Simpática, divertida y cercana, Pilar me estuvo contando lo feliz que se sentía de poder pasar unas pocas horas en Sevilla y lo afortunada que era de poder dedicarse a una profesión en la que, a pesar de no ser tan popular ante el gran público como otras, no deja de tener su lugar destacado.
Más allá, esta “pequeña Mozart” –como la llama con cariño la ex de Jaime Ostos-, estuvo disertando acerca del amor tras haber tenido rupturas sentimentales que, como a todos nos pasa en algún momento, le rompieron el corazón. “Después de enamorarme muchas veces y haber perdido la cabeza por los hombres creo que, para las chicas, lo mejor es que sea uno quien se prende de ti porque, con cariño y mimos, terminarás tú también queriéndole. Ésa es la clave para que sea una relación para toda la vida”, comentaba la artista segura de su afirmación pero sin dejar de esbozar una sonrisa. “Lo otro siempre me ha terminado conduciendo al infierno”. Creadora del Festival Internacional de Música Contemporánea de Madrid, su tierra, la poseedora de una impresionante voz -cuya biografía ha llegado a interesar hasta al séptimo arte-, me volvió a reafirmar mi fortuna por poder acceder a quienes, como ella, marcan el tiempo histórico que nos ha tocado. Personajes que aportan y cuyo criterio, como referentes que son, al menos deja la opción en el aire de pensar aquello de “¿y si llevara razón?”…