El creador de éxitos como “Rayos de Sol” o “Mi Reina” abre la temporada de verano de 2017 con su nueva canción, “Posturea”, dispuesto a conquistar todas las pistas de baile de nuestro país
El verano para Henry Méndez ha comenzado y con esto sus propuestas para pasarlo muy bien en los calurosos meses que nos esperan. Tras grandes éxitos internacionales como “Rayos de Sol”, “Mi Reina” o “El Tiburón” –que suman millones de visitas en internet- este dominicano afincado en Barcelona llega con “Posturea”, un tema muy acorde a la época en la que vivimos de cara a la galería y que, según revela su creador, surgió precisamente en nuestra tierra, en una terraza en el río Guadalquivir. Este nuevo “hit”, que estamos seguros sonará mucho en las próximas noches estivales, ha superado ya el medio millón de visitas entre streaming y youtube. Y lo que queda…
-¿Está llegando el “postureo” en nuestra sociedad a unos límites extremos?
-Yo estoy a favor del “postureo”, en el buen sentido de la palabra. Es algo que todos hacemos, por ejemplo cuando te paras delante de una cámara para hacerte un “selfie”. Otra cosa distinta es lo que llamo “quiero y no puedo”, que no tiene nada que ver porque es cuando quieres ir de una cosa pero realmente tu posición económica o social no te lo permite.
-Acabas también de lanzar una colaboración con una sevillana como Ana Reverte quien, como sabes, ha estado alejada de este mundo por una enfermedad. ¿Te imaginas tu vida si música?
-En el momento en el que te la encuentras en el camino es difícil vivir sin ella, porque es como una droga o un cáncer benigno que te atrapa y te dice “música, música, música”. Respecto a tu pregunta, me llenó mucho de alegría coincidir con Ana porque me gustan mucho sus canciones. Me pidió reversionar “Si se calla el cantor” y le dije de llevarlo más a mi estilo, haciéndolo más dicharachero y cambiando los sonidos de la melodía por algo más latino. Es una mujer excepcional.
-Entonces, ¿qué sacrificio estarías dispuesto a hacer por mantenerte en tu profesión?
-El más grande, que es el que ya hago: estar lejos de mi familia. Eso no se paga con dinero. Tengo dos hijos y una esposa maravillosa y el hecho de despegarme de ellos semanas y semanas es un sacrificio muy grande. Me encantaría que estuviéramos siempre unidos pero es parte de mi trabajo y es lo que además hace que puedan estar en una buena posición económica, aunque el dinero no sustituye la felicidad.
-¿Cuál es el puesto entonces, en tu escala de valores vital, en el que está situada la música?
-A día de hoy en el más alto, porque es de lo que yo vivo, lo que me ha llevado a darme a conocer, que la gente me explique sus historias que me llenan de emoción… Es en general mi sustento. No obstante, Henry Méndez está preparado en otros aspectos. Soy técnico de nutrición, he estudiado enfermería y soy preparador físico. Tengo un montón de opciones por si la música algún día deja de sonreírme.
-Los intérpretes de “reggaetón” son los que más venden pero también los menos reconocidos…
-Es un hándicap que tenemos y que impide darle el valor real estilo urbano. Se pensaba que iba a ser una moda pasajera pero, a día de hoy, el pop actual es el “reggaetón” y la fusión de la música tropical con la electrónica. Entras en una discoteca y, de 20 canciones, 18 tienen este toque latino. Ya grandes estrellas del mundo del espectáculo como Maná, Enrique Iglesias o Luis Fonsi se han introducido en este género para seguir sobreviviendo y creciendo y así poder abarcar más público.
-Sin embargo en programas como en “La Voz” no hay nadie que os representante…
-Es un monopolio orquestado por las multinacionales, que son las que meten sus productos prioritarios. Por suerte la calle es la que manda y es la que sigue escuchando lo que hacemos artistas como yo pero eso no quiere decir que en el día de mañana la gente pueda exigir, y hasta se consiga, que quienes están muy de moda ocupen estos puestos de privilegios.
-¿Te has sentido, en este sentido, alguna vez discriminado?
-En muchas ocasiones. Por decirte algo, por el mismo sistema de medios de música a nivel nacional. Las gestoras de radio muchas veces te dan la espalda. No valoran tanto lo que tú haces pero luego le dan cabida a otros productos parecidos pero que son de fuera de España. En mi caso, mientras haya una persona que le guste mi trabajo, voy a seguir haciendo lo que me gusta.
