Aunque no consiguiera pasar a la final del programa “Objetivo Eurovisión”, para representar a nuestro país en dicho certamen, el sevillano Javián continúa incansable la promoción de su tema “No somos héroes”
Es más alto de lo que parece en televisión. Y más atractivo. Y muy coherente en su discurso. Javián es un tipo que no va de artista pero que siente su profesión hasta tal punto que actúa en un local para diez personas igual que en estadio para miles de espectadores. Amante de la música por encima de todo, el sevillano ha vuelto a la actualidad tras su paso por el reencuentro con sus compañeros de “Operación Triunfo”, por un lado, y tras su participación en la preselección para “Objetivo Eurovisión”, sobre todo. A sus 42 años, el cantante habla sin “pelos en la lengua” desde una madurez que le permite contemplar con distancia un éxito que, en su momento, hizo que se tambalearan los cimientos de su vida.
-Ha sido 2016 un año de muchas buenas noticias… ¿Cómo viviste el regreso del “fenómeno OT”?
-Como un jarro de agua fría en la cara. Todo ha sido una sorpresa pues no imaginaba que el documental tendría tanta repercusión (aunque sabía que lo harían muy bien, por TVE y Gestmusic). Encima, como guinda del pastel, el concierto en el Palau. Lo que hay que hacer en estos casos es disfrutarlo. No me canso de dar las gracias.
-¿Qué ha pasado en estos quince años en tu vida?
-No he parado de trabajar. He estado en escenarios muy potentes donde firmaba autógrafos hasta las tres de la mañana para, al día siguiente, pasar a sitios pequeños con tres espectadores. Rodar, rodar, rodar… Leer revistas de música, ver películas y documentales de grupos, ensayar…
-Supongo que te pasó eso que todos los “triunfitos” han reconocido de que no estaban preparados para lo que os vino encima…
-La mayoría, por no decirte todos, estuvimos de psicólogos. Un chaval de apenas veinte años no está preparado para pasar de cobrar 80 euros en una orquesta a, en unas horas, ser la “estrella de España”. Se aprende a base de guantadas. Ahora es distinto porque tengo un bagaje y sé asimilarlo todo de otra forma. De todos modos yo lo que hice fue pasármelo lo mejor que pude. No pensaba ni en negocio ni en nada más.

-¿Con qué ojos contemplas esa etapa?
-Bueno, cuando veo vídeos me da mucha vergüenza pero es normal. Quiero aceptarme, aunque no me guste. Nadie nace sabiendo y gracias a eso, hoy soy esto. Equivocándome tengo lo que tengo. Todo tiene su por qué.
-¿Quién te ha hecho mantener los pies en el suelo?
-Mi familia y mis amigos. Cuando a los seis años paró un poco el “boom” –después de “Supervivientes”-, volví con mi grupo de siempre, donde me plantearon regresar a lo que hacía antes de “Operación Triunfo”. ¿Qué pasó? Lo que me temía… En los primeros “bolos” escuchaba: “Mira, para lo que ha quedado”. Eso es lo que hay que superar. Me amparé en mi círculo para, poco a poco, ir haciéndome mi coraza y, a los tres o cuatro meses, salir al escenario pensando: “¿Qué pasa? Hago música… ¿Algún problema?”. ¿Si tienes mucho éxito eres un buen artista y si tienes poco eres malo? Una mierda…
-¿No te planteaste dejarlo? Tienes tus estudios de ingeniería…
-No. Tengo en mi mente que con setenta años seguiré con mis “colegas” tocando “rock”. Lo que sí se me pasó por la cabeza fue dejar la música profesional pero, cuando sea mayor quiero pensar: “Aposté por mí… Lo intenté”.

-¿En algún momento has sentido que te miraban por encima del hombro por salir de donde saliste?
-El mercado está abierto y siempre irán apareciendo nuevos artistas. Yo no le estoy quitando el sitio a nadie. Si fuera así lo mismo podría llamar a Pablo López y decirle: “Oye, tú has llegado después y no puedes ocupar el lugar que tienes”. El público es el que decide qué quiere. Es más, si me apuras, gracias a nosotros muchos que lo mismo ni se planteaban ir a conciertos dejaron de escuchar música en una radio para ir a disfrutarla en vivo. Hemos levantado la pasión musical de España.
-¿Qué te parece que el espectáculo de Barcelona se redujera al dúo Bisbal-Chenoa?
-Hombre, ha sido la noticia máxima pero no ha estado reducido a eso. En este país somos así y estaba premeditado que pasaría eso. Si no hubiera sido la “cobra” habría sido: “Le ha puesto la mano cerca del culo”. Era buscar por buscar pero es lógico. Son ex pareja y eso llama la atención pero no era un programa de cotilleos como para llevárselo a eso, sobre todo porque no existió “cobra” alguna. ¿O crees que Chenoa sería tan gilipollas como para intentar darle un beso a su ex en directo?
-Cambiando de asunto… ¿Los 42 te han marcado?
-Muchísimo. Lo he acusado mucho. Tengo una madurez que no tenía antes. Estoy fuera de todos los complejos y todos los miedos. Nada más quiero verdad y no me asusta ninguna pregunta. Estoy cansado de aparentar porque lo odio.
-Tienes una niña de ocho años… ¿La dejarías presentarse a un concurso?
-Creo que no. Si un adulto no está preparado para el éxito, un niño mucho menos. No puede asimilar que le digan “te admiro” o “te odio”. Ahora está descubriendo que su papá es conocido. Espero que eso no le suponga ningún problema en el colegio.