Con “Cantar o morir”, hijo de “El Arrebato”, se ha presentado musicalmente buscando recorrer su propio camino en el mundo del espectáculo
A sus 26 años, Javier Labandon Sánchez (Javier Stan), tiene muy claro que quiere recorrer un camino propio que le lleve más allá de ser hijo de “El Arrebato”. Divertido y risueño, el joven se ha lanzado al mercado discográfico con un disco, “Cantar o morir”, que es toda una declaración de intenciones ya que, aunque hasta los 18 años no se decidió a dedicarse a estar profesión, hoy día no se imagina en la vida haciendo otra cosa que no sea música. De casta le viene al galgo…
-Con “Cantar o morir” deja claro que no había alternativas, ¿verdad?
-Sí. Quería un título directo que se ha convertido en un grito de guerra… Estaba con unos amigos y se me ocurrió y creo que reúne todo lo que quiero explicar con el álbum.
-A veces los hijos de músicos sorprenden a sus padres que desconocían sus inquietudes… ¿Su caso fue también así?
-Así exactamente. Desde pequeño escuchaba cosas pero fue trabajando en giras en las que montaba espectáculos cuando me di cuenta que era lo mío. A ver si hay suerte…
-¿Condiciona tener un padre tan conocido?
-Hombre, al principio me molestaba y estaba un poco harto de lo de “hijo de” pero ha llegado un punto en el que no lo llevo mal.
-¿Él le da consejos?
-No. Solo me dice que habrá momentos peores, mejores pero que, sobre todo, disfrute…
-¿Admira a “El Arrebato”? ¿Entra dentro de sus artistas favoritos?
-Claro aunque, si no fuera mi padre, no sé si lo escucharía. Sea como sea nadie puede poner en duda que es un cantante de muchos años que hace “temazos”.
-¿Qué le gustaría que, sobre usted, se comentara en un futuro?
-Que voy “por derecho”, que llevo la verdad por delante y que hago bien mi trabajo.
-Tiene otro hermano, Sergio Labandón, que también es artista…
-Es que en mi casa siempre está la música a pesar de que luego, cada uno tenga un estilo diferente…
-Para triunfar, ¿cuánto pesa lo que se ve y cuánto lo que se escucha?
-Lo que llega es la melodía pero hay que cuidarse. A mí me gusta hacer deporte y cuidarme. Soy presumido. Me hecho los antiojeras y lo que vaya tocando (risas)…
-¿Y si se tuviera que ir de Sevilla para lograr sus sueños?
-Ojalá que no. Cada vez que tengo que abandonarla lo paso mal pero, si surgiera la oportunidad, iría a cantar donde fuera.
-Su padre lleva toda la vida con su esposa… ¿Ha encontrado usted también el amor?
-Pues sí. A ella le he dedicado esta aventura. Al final quieres compartir tus logros. Si no tienes nadie es un poco triste.

