El grupo, que ahora es un dúo, ha presentado el videoclip de su nueva canción, “Alegría”, con la que estarán de gira todo el verano.
Compositores de letra y música, emprendedores y valientes, estos músicos sevillanos se han embarcado en la aventura de un nuevo videoclip en el que ejercen de piratas en busca de la “Alegría” necesaria para afrontar con vitalidad estos calurosos días… y la vida en general. Una nueva muestra de un estilo bailable y fiestero que está consiguiendo que “Kafé pa 3” triunfe también fuera de nuestras fronteras.
-¿Cómo es pasar de tres componentes a dos?
-(Álvaro) Pablo, mi hermano, se fue. Es aparejador y le salió un proyecto muy interesante… Nos ha dejado en modo “Andy y Lucas” (risas). Le echamos de menos y es una sensación extraña. Es mucho más trabajo pero también menos gente entre la que después repartir… Él también canta en el “single” que presentamos pero no sale en el videoclip.
-Vuelven con una producción audiovisual que es de lo mejor que han hecho hasta ahora…
–(Carlos) Es una historia, como un cortometraje, donde el cantante queda en segundo plano para dejar paso a nuestra faceta de actores. Tiene lugar en 1547 en la “Isla del Tiburón”, la isla de piratas más conocida de México y donde estamos buscando el bien más ansiado, la alegría.
-¿Creen que ahora se es menos alegre?
–(A) La cuestión es quejarse. “¡Qué calor tengo!” y, cuando ya ha pasado, “Qué calor tenía”. Si todo lo malo que tenemos alrededor nos esforzáramos en convertirlo en positivo… ¡qué fácil sería! La alegría es algo que se necesita, aunque sea intangible. Además es algo que nosotros hemos tenido en cuenta desde el principio. Queremos contagiar positivismo, buen rollo… con nuestros temas anteriores y también en éste.
-Pero ahora quien triunfa es Pablo Alborán, Vanesa Martín… y ellos son más bien “nostálgicos”…
–(A) Dicen que cuando estás alegre escuchas la música y cuando estás triste la entiendes. A la gente le encanta regocijarse en la pena y, como lo sabemos, no todo es “happy flower” en nuestras canciones, aunque sí que queremos que nuestra base sea el optimismo. Ser un vehículo para la felicidad, la risa… Si se piensa en ir adelante se termina yendo adelante.
-Ustedes parece que llevan paso firme… ¿Es así?
–(C) En 2014 tuvimos más de cien conciertos, hemos tenido una gira de mes y medio en México, nos han dado un premio de Mejor Artista en Argentina, nos han nominado en otros países americanos… y ya tenemos más de sesenta fechas cerradas para esta temporada, pero siempre hay que trabajar más.
-Están consiguiendo sus objetivos poco a poco en un momento en el que casi todas las figuras nuevas llegan tras salir en un “talent show”…
–(A) Es una oportunidad para conocer a nuevos intérpretes pero es imposible que cada año salgan veinte diferentes. Las compañías quieren sacar un nuevo valor y que, al tercer día, esté llenando estadios y plazas de toros. Creo que era más sano cuando actuabas en lugares de quinta categoría y luego de cuarta… y así terminas recibiendo reconocimientos y ramos de flores. Hay que saber estar en todos los niveles, desde abajo, e ir aprendiendo de los fallos, como los antiguos.
-Es la verdadera escuela del artista, ¿no?
–(A) Cuando cae uno que ha caído más veces y no ha salido de un “boom” tiene más capacidad de reacción. Tenemos más base. Discos ya no vende casi nadie y el soporte son los conciertos. Edurne, por ponerte un ejemplo, fue “triunfita”, nos ha representado en Eurovisión con una actuación espectacular pero tiene cerradas pocas fechas. Nosotros no vamos a parar en verano. Pienso que a los programas les importa ya poco el que llega y dan bombo a los “coach” o los miembros de los jurados, que siempre son famosos.