Pocas veces he visto tanta admiración y tanta pasión por una madre como la que siente Belén López por la suya, fallecida cuando la actriz era apenas adolescente. “Es que Fina era un gran personaje”, me explicaban a la vez el estilista Paco Cerrato y su compañera, Lole, que la conocieron de coincidir juntos en París, formándose todos como los maravillosos peluqueros que, entonces y ahora, fueron y son. “Ella bajaba las escaleras del hotel como si fuera una “estrella”, con su abrigo, su maquillaje, su “glamour”…”, recordaba Paco durante el editorial de fotos que hemos hecho con nuestra paisana para la próxima portada de “Sevilla Magazine”.
Ya les avanzo que no se pierdan el domingo que viene este número porque es uno de los trabajos más bellos que he hecho en los últimos tiempos. Tengo la suerte de contar con un maravilloso equipo que ha sabido motivarme y darme la paz que necesitaba para crear y de poder contar con figuras como Belén, la cual no deja de cosechar éxitos televisivos como la serie de “la” Pantoja que hizo para Antena 3, “Hoy quiero confesar”, o más recientemente (y por citar algunos títulos), “Amar en tiempos revueltos” o “Mar de plástico”.
Fue novia de Miguel Ángel Silvestre y tuvo la oportunidad de haber aprovechado esa coyuntura para, mediáticamente, hacerse más popular aún. No quiso. Es una sevillana rebelde muy comprometida con su profesión y con los valores que le dieron en su casa. Porque sobre todo y por encima de todo es la hija de Josefina García. Y a mucha honra.
