La hija de Isabel Pantoja cumplió ayer martes 21 años en la misma semana en la que su madre realizará su reaparición musical mundial con su nuevo disco
Mañana jueves en Madrid se producirá la reaparición de Isabel Pantoja que, de esta forma, presentará su nuevo disco, “Hasta que se apague el sol”, y reanudará su vida profesional tras saldar el castigo que la justicia le impuso. Mientras, su hija “Chabelita” apagaba ayer las velas de su 21 cumpleaños en unas fechas agridulces puesto que,al tiempo de esta celebración se comenta su ruptura definitiva con Alejandro Albalá, quien habría abandonado el chalet donde vivía junto a ella, su hijo Alberto y Dulce, la “tata” que Isabel ha tenido desde niña y que, con unos vínculos como de familia, siempre ha estado a su lado.
De esta forma terminaría un noviazgo de idas y venidas con un auxiliar de vuelo que se habría marchado a su tierra, Santander, empezando una nueva etapa lejos de una mujer nacida un 8 de noviembre de 1995 en Cuzco, Perú, y que fue adoptada por la artista sevillana en 1996.
Un instante aquel que marcó una biografía que hubiera sido muy distinta si no se hubiera cruzado en su camino una de las figuras más populares de nuestro país y en la que destaca el cumplimiento de la mayoría de edad. A partir de ahí Isa comenzó a tener cara (siendo menor de edad no se podía difundir en los medios su rostro), voz… y amores como el que le unió a Alberto Isla, un joven al que conoció en 2012 y que le hizo madre el 7 de marzo de 2014 de Alberto Isla Pantoja, nieto que convirtió a “la” Pantoja en abuela por segunda vez (la primera fue gracias a su primogénito, Kiko Rivera, y a la relación que éste mantuvo con Jessica Bueno).
Pero “Chabelita” quería probar en diferentes ámbitos y por eso saltó a la televisión con un espacio, “Yo soy Isa”, que en “Cazamariposas” le llevó a desvelar las claves de su estilo y a dar consejos de moda. Luego tocó el turno de “Supervivientes”, el “blog” de la revista “Lecturas” y muchas exclusivas y programas que nos han permitido conocerla mejor y convertirla en parte de un entramado social donde sus noticias son siempre bien recibidas.

