La modelo celebra los cinco años de “We love flamenca”, la pasarela que organiza en el Hotel Alfonso XIII junto a su socio, Javi Villa, con la edición más larga, de jueves a martes, y con mayor número de firmas participantes
¿Qué hay que no sepa hacer Laura Sánchez? A la modelo, que el año que viene cumplirá dos décadas en su profesión, no solo la hemos visto desfilar y posar sino que, más allá, diseña colecciones de bikinis y bañadores, interpreta en series y películas, participa en programas de televisión como presentadora o concursante, ejerce como maestra de ceremonias en eventos y hasta es empresaria para certámenes como “We love flamenca”, pasarela que creó hace cinco años ya y que, a día de hoy, es la más demandada por los profesionales del sector para presentar sus colecciones. Ella puede con todo eso… y mucho más.
-¿Te queda por descubrir mucho más allá de los límites que, hasta ahora, has explorado?
-¡Uy, muchísimo! Soy pluriempleada (risas). Hasta me he puesto detrás de la cámara varias veces… Solo me gustaría tener tiempo para escribir pero lo encontraré. No es el momento ni creo que fuera en esta década pero sería maravilloso retirarme a hacerlo, aunque no sé por dónde tiraría. Soy muy joven aún. Tengo 35 años e incluso puedo parir varias veces todavía (risas).
-De momento “We love flamenca”…
-Fíjate que por un lado me parece que empezamos ayer y, por otro, que llevamos toda la vida. Tenemos más ilusión que al principio, cuando nacimos para ver qué pasaba y atender esa demanda de diseñadores que nos pedían que cubriésemos ese hueco para hacer algo más pequeñito que lo que existía en Sevilla. Hemos crecido y evolucionado y me encanta ver la respuesta de los participantes, que son los auténticos protagonistas de esto, y que me expliquen cómo se renuevan temporada tras temporada.
-¿Qué te aporta como empresaria este certamen?
-Es que no me considero empresaria aquí sino una más del equipo. Me interesa saber cómo son los maquillajes y estilismos de cada colección, aportar ideas… Son infinidad de detalles mínimos sobre los que hay que tomar decisiones pero de veras que no me siento la jefa.
-¿Y eso de verlo desde la barrera?
-Bueno, es que yo lo que quiero es desfilar… (risas). ¡Sí!! Pero no puedo… No me deja Javi (risas). Tengo muy buena relación con todos los profesionales y no puedo hacer 55 pases pero frecuentemente estoy sentada a pie de pasarela y se me cruza la maldad de salir… (risas).
-Porque, en tu caso, ¿ser modelo es vocación o profesión?
-Profesión. No es un estilo de vida para mí ni condeno mi vida a la moda. Como modelo soy un producto. Lo que pasa es que la moda abarca muchos campos y éste es uno de ellos que disfruto mucho.
-¿Te atreverías, igual que con los bikinis y bañadores, a crear una línea de flamenca?
-Yo ya no digo nunca que no… Hoy no… Para nada. La labor artesana que tiene uno de estos vestidos es complicadísima pero que no quede en mi boca eso de “Yo nunca haré flamenca” porque, como sabes, lo que escupes al cielo, te cae en la cara.

-Porque como usuaria, ¿qué le pides a este tipo de trajes?
-Soy muy práctica en todo y lo primero que busco es que sean cómodos. Es una ropa para pasártela bien y disfrutar. Igual me ocurre en los eventos, donde a veces me riñen por no haberme puesto tal o cual cosa porque termino optando por algo cómodo. Que ningún tacón ni ningún vestido te tenga que echar para casa… Y que me suba el color de la cara… Por eso prefiero rojos, negros o buganvillas, que sé que me favorecen.
-Y el hecho de que “We love…” tenga hasta una “hermana” pequeña, “Viva”, ¿es señal de que la crisis está pasando en este área?
-La industria de moda flamenca mueve lo que ni nos imaginamos. En Andalucía sí somos más conscientes pero fuera no. Suelen preguntarme: “¿Pero tanta demanda hay?”. En cada pueblo de nuestra tierra hay ferias y romerías y las mujeres somos coquetas y no nos gusta repetir con lo que imagínate cuántos trajes se hacen al cabo del año… Para mí es una responsabilidad porque le quiero dar la misma calidez a todos. Por eso se creó “Viva”, para ampliar días dando buenos horarios a las jóvenes promesas.
-¿Qué te gustaría pensar que tu socio, Javi Villa, y tú le habéis dado a la moda flamenca?
-El escaparate. Somos la plataforma visual del trabajo de los artesanos en sus talleres. La moda nunca va a tener límites y, aunque hay creadores más clásicos y otros más innovadores, todos tienen cabida. Tenemos una moda muy exportable y el techo aún está muy alto para seguir trabajando en ello. Nuestra intención es internacionalizar la moda flamenca. Somos la base que ha inspirado a otros muy grandes.

