Tiene 30 años y es fruto de la relación que Diego Maradona, que por aquel entonces estaba casado con Claudia Villafañe (embarazada de su segundo hijo), mantuvo con la italiana Cristiana Sinagra. Así, desde antes de nacer, Diego Sinagara está acostumbrado a vivir en el “ojo del huracán” ya que su padre se negó a reconocerlo como vástago propio, algo que provocó una batalla legal que, por fin esta semana, ha llegado a su fin. Y es que el joven, que participa en Argentina en el programa “Bailando por un sueño”, ha confesado que está en comunicación con el “Pelusa” (a través del teléfono y del Whatsapp), y que, tal vez pronto, se produzca su esperado encuentro en persona. Ojalá sea más pronto que tarde.