La joven cantante de Talavera de la Reina defiende la música de “Mi rincón”, tercer disco de una trayectoria exitosa y precoz
Con solo 18 años lanzó “Tiempo al tiempo”, que se convirtió en un superventas que le abrió las puertas del mundo de la música. Después llegó “Me toca a mí” y, más recientemente, “Mi rincón”, la nueva propuesta de esta joven cantautora que cuenta su vida mirando cinco años para atrás y hasta un presente para el que, las ilusiones, le sobran.
-¿Por qué es este trabajo tan especial para ti?
-Bueno, he podido ser más yo que nunca. Me he dedicado desde la composición a la mezcla, al diseño de la portada… He evolucionado y he confiado más en mí, en lo que soy y en lo que sé hacer.
-¿Te gustan las promociones?
-Son complicadas. Cuando disfruto en realidad es cuando me subo a un escenario y puedo mostrar lo que quiero y agradar al público.
-Hay demasiados artistas, ¿no?
-Sí. Hay mucho de todo ahora. No tenemos la suerte de hace unos años. Depende de cómo te lo montes. Estamos en una etapa complicada para hacerse un hueco.
-¿Cuáles son tus “armas” para lograr ese lugar?
-En este disco defiendo la música que sé hacer y con la que me identifico. No hay mejor arma que ser uno mismo.
-Si este camino no funcionara, ¿hay “plan B”?
-No, no lo hay. Me gusta afrontar los retos, ser constante y no darme por vencida fácilmente. Sé que hay muchas zancadillas pero no me he caído y, si lo he hecho, me he levantado. María Aguado no soy yo sola. Es un proyecto de grupo.
-Hablemos de ti… ¿te cuidas? ¿Presumida?
-Sí pero no me disfrazo sobre un escenario. Tienes que llevar algo que te haga personal: un sombrero, un gorro, tacones…
-Los tacones hacen sentirse poderosas a las mujeres…
-No creo que sea por poder. En mi caso me siento más estilizada porque, por comodidad, prefiero unas bamblas (aunque actuando puedo estar cuatro horas que no me molestan los tacones).
-¿Te apoya su familia?
-Mucho. Tuve que elegir entre universidad o música y elegí música y ellos me ayudaron desde el principio. Hice dos masters de música y mi madre me recogía del instituto y me llevaba a Madrid a esperar a que terminara. El triunfo es de ellos.
-¿Enamorada?
-No. Es cuestión de que la persona que conozcas, te apoye. Me enamora la fidelidad, la sinceridad, que no sea todo para mí o para el otro. No quiero a nadie que me lo dé todo y a quien no pueda corresponder. Me gusta el “buen rollo”, que tenga conversación.
-¿Y la política ye interesa?
-De política, paso. Me gusta el arte. Si tengo tiempo me voy a un musical, a una obra de teatro… O me pongo a hacer deporte con mi entrenador personal.