La actriz se convierte en una de las protagonistas más destacadas de “Alejandro Magno”, la función que se representa hasta el domingo en el Festival de Teatro de Mérida
Su transformación en la princesa “Axiana” es tan espectacular que, por si quedaba alguna duda, a partir de ahora quedará más lejos aún lo de ser la hija de Ana Belén y Víctor Manuel para tener un lugar propio como la gran actriz que es. Son cosas de la magia del Festival de Teatro de Mérida, espacio reservado para espectaculares producciones como “Alejandro Magno” y para excepcionales intérpretes como Marina San José. Muy popular por series de televisión como “Amar en tiempos revueltos” o “Gran reserva”, la joven, de 32 años, ofrece en su producción actual, “Alejandro Magno”, un trabajo que, sin duda, marcará un antes y un después en su trayectoria.
-¿Cómo se siente pisando un escenario tan especial como el de Mérida?
-Imagínate. Este teatro tiene una historia increíble y esas energías quedan impregnadas en la piedra romana…
-¿Se pone muy nerviosa antes de actuar?
-Sí, claro. Y está bien porque eso hace que el cuerpo esté alerta. De todos modos no tengo ningún ritual ni nada concreto previo a una representación. Me preparo mi música para preparar la voz y poco más.
-¿Se mantienen las mismas emociones de la Grecia clásica a hoy día?
-Hombre, los celos, la soberbia, el amor, el desamor… Eso continúa siendo igual. Y en cuanto a las estrategias de guerra, por ejemplo, también se mantienen como referentes las de Alejandro.
-Coincide este estreno con su primera década como profesional de esto… ¿Qué ha habido en este tiempo?
-Mucho trabajo, mucho aprender, empaparme de todo… Yo veía este mundo desde pequeña aunque desde dentro no es igual. Todo tiene sus cosas buenas y malas, claro pero iba bien avisada de dónde me metía.
-¿Teatro, cine, televisión? ¿Dónde está más el alma del actor?
-La interpretación es el alma del actor. Somos lo mismo para cualquier medio. Luego cada uno tendrá sus preferencias. En mi caso siento predilección por el teatro, que es donde empecé. La tele te da más visibilidad.
-Lo suyo ha sido un no parar desde el principio…
-Soy muy constante. No sé si es la clave del éxito pero sí que ayuda a mantenerte en este trabajo.
-¿Y ha logrado lo que quería o ha superado sus expectativas lo obtenido hasta ahora?
-Es que yo intento no ponerme demasiadas metas. Esto es tan imprevisible que me conformo con hacer lo que me gusta.
-Curiosamente la última producción de su madre también ha sido un clásico, “Medea”, ¿Le ha dado ella algún consejo?
-No, ninguno. Tampoco soy muy de consejos (risas).
-Aparte de la función, ¿algún plan para el verano?
-Disfrutar un poco, que hace mucho que no tengo vacaciones…

