La sevillana, premio “Favoritos 2016” a la Mejor Profesional de la Moda, acaba de lanzar una línea “curvy” con Elena Miró y se consolida como una modelo que no necesita tener una talla 36 para subirse a las pasarelas
Los cambios en el cuerpo hay distintas maneras de afrontarlos pero Marisa Jara ha optado por coger el toro por los cuernos y sacar partido a su nueva fisonomía “curvy” para ayudar a todas las mujeres que están en la misma situación. Actualmente triunfa con su blog, “La vida en curvy”, y en la etapa que ha iniciado recientemente como diseñadora de la firma Elena Miró para chicas que no tienen una talla 36.
-¿Qué ha supuesto para ti ganar el galardón de “Sevilla Magazine”?
-Una alegría y un orgullo tremendo porque recibir un premio con tanta categoría de una revista con tanta fuerza, que reconoce mi trabajo y encima en mi tierra es algo muy importante.
-Porque, ¿qué es para ti el mundo de la moda?
-Es mi vida. Llevo desde que tenía 14 años trabajando en esto, por lo que es mi manera de vivir.
-Ahora muestras una nueva faceta como diseñadora…
-Es una experiencia e ilusión nueva. Soy una persona muy creativa y todo lo relacionado con el diseño, la moda y el arte, y poder experimentar con cosas que antes no había hecho, me encanta. Que además tenga repercusión y con este éxito es muy gratificante.
-¿Cuál es tu aprendizaje en esta etapa?
-Lo difícil que es diseñar una colección. Se tiene un falso concepto de lo que es diseñar. La gente cree que llegas y al momento tienes todo hecho y no es así. En un primer momento tuve que pensar en el enfoque que darle y mirar muchas fotos de mi niñez y mi juventud para inspirarme. Viajar también me ayudó a encontrar esta inspiración de la que te hablo. Al final te encuentras con un “collage” de muchísimas imágenes que forman parte de ti (estampados, colores, gustos, edificios, lo que sea que me gustase), y de ahí sacas la colección. A mí todo lo que me encantaba estaba relacionado con el Sur y me salió la Giralda, una rosa, un encaje (risas). Es por tanto una línea con mucho de aquí.
-¿No te animas con una colección de flamenca?
-Pues sí, sería muy interesante hacerla.
-¿Te ha costado mucho aceptar que eres una mujer “curvy”?
-En un principio sí. A medida que iba poniéndome mejor de salud, que para mí siempre ha sido lo más esencial en este periodo que he tenido -y cogiendo peso-, tuve que aceptar, con ayuda de profesionales, mi nueva imagen para quererme a mí misma. Pero primero sí que fue un “shock”, ya que cambiar de talla no es fácil para nadie. Actualmente estoy muy contenta con mi cuerpo y me quiero, algo fundamental en uno mismo porque, para gustar a los demás, primero te tienes que gustar a ti. Eso sí, me cuido mucho comiendo sano y haciendo deporte. Luego en el apartado profesional no me he dado ni cuenta del cambio a “modelo curvy” porque he tenido muchísima oferta de trabajo.
-Estamos en Navidad… ¿Qué le pedirás a los Reyes?
-Poco. Solo mucha salud para los míos, que es lo que más cuenta. Si no la tienes no puedes hacer mucho más. Espero seguir trabajando y que todos los de mi alrededor estén bien.

