Tras su paso por “La voz”, este joven de 19 años acaba de lanzar al mercado “18+1”, primera aventura discográfica con la que espera hacerse un hueco en nuestro panorama artístico
Su amor por la música es tan grande que con 16 años dejó su pueblo natal en Castellón para, apoyado por sus padres, marcharse a Madrid a luchar por su sueño. Así, tras pasar por experiencias duras -como la de haber sido estafado por un timador que le prometió triunfar en el mundo del espectáculo-, Maverick se presentó al “casting” de la última edición de “La voz” y… resultó elegido. Arropado por su “coach”, Laura Pausini –con la que comparte el amor por los horóscopos y que ha sido la inspiradora del título de su álbum, “18+1”-, este joven tímido pero con las ideas claras se presentó en verano en la “Starlite” mientras que ahora defiende un primer disco que no deja de darle satisfacciones. Es la recompensa al esfuerzo, la constancia y la paciencia.
-“18+1” se llama así porque Laura Pausini piensa que los números terminados en 9 dan mala suerte… ¿Qué relación guarda con ella?
-La considero de la familia. Es tan cercana… Aún me sigue escribiendo y preguntando cómo va todo. Es como una amiga. Me ha dado muchos consejos entre los que me marcó el de advertirme que a los “fans” hay que tenerles cariño, que son lo más importante.
-¿Cómo es su relación con ellos? ¿Qué le dicen?
-De todo. Que gracias a mi música siguen adelante, que no gané “La voz” pero sí sus corazones…
-¿Te emocionas con estos comentarios? ¿Eres muy sensible?
-Sí. Soy muy familiar y muy sentimental. Me afecta todo mucho pero también lo pienso todo mucho antes de actuar. Soy Piscis y ya creía en la astrología y en las energías antes de conocer a Laura.
-¿Y qué te parece la energía que le transmiten sus canciones?
-Muy buena. Aunque ha sido poco tiempo desde que empezamos hemos invertido muchas horas de dedicación y vengo con ganas de comerme todo lo que se me ponga por delante.
-Sí. He pasado algún bache como cuando me fui de mi pueblo a Madrid para dedicarme a esto dejando mi vida anterior. Empecé a dar clases de canto y a tocar de forma autodidacta el piano y la guitarra. Me marché con mi hermana, que quería hacer Arte Dramático, y mi madre. Mi padre es camionero y mi madre, ama de casa y han luchado mucho por mí haciendo un gran esfuerzo. Están orgullosos de su hijo y yo también lo estoy de mí mismo.
-¿Qué te dicen ellos?
-Que siga así, que no deje de ser el niño de siempre aunque consideren que estoy centrado y sé lo que quiero.
-¿La capital no te ha cambiado?
-No. Lo que me cambió fue la experiencia que tuve antes. Era jovencito y me engañaron haciéndonos creer que iba a grabar, a ir a las radios… Ninguna de esas promesas fueron reales y que te den un palo así tan grande hace que lo pases fatal. Mi padre vendió tres camiones y yo sentía que era responsable de todo eso. Por eso entrar en “La voz” fue mi recompensa.
-¿Se ha enamorado alguna vez?
-Sí. Me he enamorado, me he desenamorado… He sufrido en cuestiones amorosas pero de todo se aprende y eso me sirve para componer y expresarlo a través de la música.
-¿Desde qué perspectiva contemplas el amor?
-Lo encuentro “superbonito” y a la vez tan complicado que mejor no pensar (risas). Que tenga que venir cuando venga. Solo pido tranquilidad y que respeten a los míos.
-¿Se liga más siendo famoso?
-Hombre, se te conoce más. Eres el chico del programa y la gente se fija más en ti pero, a la hora de ligar, soy normal. Ni mucho, ni poco.
-¿A qué te dedicas en Madrid cuando no estás de promoción?
-A prepararme. Voy al “Laboratorio de la voz” de Jorge Javier Vázquez. Es muy simpático y me está apoyando mucho, dedicándome hasta un artículo suyo en “Lecturas”.
-Porque en cuanto a referentes, ¿quiénes tienes?
-Nunca he sido “fan” de nadie pero admiro a Beyoncé y Bruno Mars. Lo que más me gusta es saber de sus historias, lo que han luchado por lograr sus objetivos…
-Y si esto no te funciona, ¿tienes “plan B”?
-No. Como desde pequeño me ha llamado la atención cantar y bailar, si no funciona me dedicaría a algo relacionado con todo eso: productor, compositor… Aparte, me encanta la cocina e innovar. Ahí te hago desde una paella a sushi.
-¿Participarías en algún “reality”?
-Creo que no. En todo caso, como opción tendría Eurovisión pero “Gran Hermano” o “Supervivientes” o algo así, no.
-Eres muy tímido, ¿no?
-Sí. Al principio, cuando conozco a alguien y estoy hablando, me cuesta. Sin embargo, en el escenario estoy en mi hábitat.
-¿Te ha decepcionado desde dentro la industria discográfica y musical?
-Yo sabía que habría momentos buenos y otros no tan buenos. Todo es trabajo y nada más. Lo que sí valoras más las cosas cuando las conoces más en profundidad. En cuanto al resto, sé que nadie me va a regalar nada.

