La nadadora y el conde de Salvatierra no han podido superar los altibajos que habían sufrido durante los últimos meses y la pareja ha decidido poner punto y final a la relación. Melani, que ha pasado prácticamente todo el verano en su Palma natal intentando reponerse de su ruptura, ha abandonado Madrid, donde se mudó cuando inició su romance con Cayetano Martínez de Irujo. La deportista se ha traladado a Barcelona, ingresando en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugás del Vallés para comenzar su entrenamiento con el objetivo puesto el próximo año en su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.