Mikel Erentxun, ex componente de Duncan Dhu, actuará mañana sábado en la sevillana Sala Custom, donde interpretará temas de su recién estrenado álbum, “Corazones”, dentro de una gira que lo trasladará pronto a América.
Hace dos años el cantante acudió al médico por un fuerte dolor en el pecho que resultó ser una obstrucción en las arterias del corazón y que lo tuvo en la UVI del hospital hasta que fue operado. Marcado por esta situación vital, con medio siglo recién cumplido Mikel Erentxun presenta su último álbum con la ilusión del primero pero con la madurez que le dan tres décadas sobre el escenario.
-¿Es “Corazones” un punto y aparte en su carrera?
-Es un trabajo que nace de una situación difícil para mí, a raíz de mi cardiopatía, para narrar esta experiencia. Es muy íntimo, en primera persona, y yo mismo he compuesto y escrito todos los temas girando en torno al corazón, que es el eje que vertebra al álbum. Todo esto hace que sea especial en mi carrera.
-Dicen que este tipo de experiencias cambian la vida… ¿Es así?
-Por supuesto, te pones a pensar en el pasado, en el presente, en el futuro. En mi vida, en la de los demás, en mi familia –mi mujer estaba embarazada entonces- y está claro que cala en lo más hondo de tu personalidad. Ahora voy regresando a la normalidad. Cuando salí del hospital salí muy mentalizado y muy dispuesto a disfrutar del día a día y del placer de las pequeñas cosas. Dos años después, totalmente recuperado, desgraciadamente vuelvo a recaer en los “vicios” de antes aunque por lo menos, lo intento…
-Echando la vista hacia atrás, ¿hay algo de lo que se arrepienta?
-La verdad es que no. Me siento muy orgulloso tanto de mi etapa con Duncan Dhu como de la mía en solitario. No cambiaría nada. He tenido un recorrido muy coherente, muy sólido y con un nivel de éxito bastante aceptable.
-En la contraportada de “Corazones” sugiere que debe escucharse muy alto… ¿Por qué?
-Por dos razones. Primero porque está grabado por completo en sistema analógico y eso ayuda a apreciar la calidad del mismo y segundo porque es rock and roll, con lo que está hecho para oírlo con volumen y disfrutar de él. Es un disco que se mueve mucho, creado de una forma muy artesanal.
-En la realidad, ¿es mejor usar para hablar volumen alto o bajo?
-(Risas) Bueno, aunque el cancionero popular afirma que no por decir algo en alto vas a conseguir más al final la experiencia te indica que debes gritar para que te tengan en cuenta.
-El pasado 20 de mayo se sumó junto a muchos compañeros al “Día sin Música” como protesta por la situación actual de la profesión… ¿Está tan mal como se cuenta?
-La industria y su forma de vender y llegar a la gente ha cambiado mucho y a mí me está costando ahora mismo adaptarme. Todo esto unido a la piratería musical, a la crisis económica y al incremento del IVA cultural son pequeñas puñaladas que ponen muy difícil el panorama para los que nos dedicamos a esto.

-“Los viejos rockeros nunca mueren”, ¿se siente identificado?
-(Risas) No sé si soy un viejo rockero pero hay viejos rockeros que hacen cosas maravillosas, como Bob Dylan, con 75 años, Nick Cave o Tom Waits. Son ejemplos de gente que no envejece nunca o lo hacen muy bien.
-¿Ha puesto fecha de caducidad a su música?
-No, aunque la tiene desde el momento en que deja de ponerte cachondo, que no te motiva o te falta la creatividad. No es mi caso ahora pero, cuando era joven y arrancamos con Duncan Dhu, sí que pensaba que había un tope de edad. Una vez que estás dentro te das cuenta de que la edad no es impedimento para hacer buenos discos y mejores conciertos.
-¿Nota el cambio generacional del público en sus conciertos?
-Hay un poco de todo pero tengo un público bastante fiel, que es una gozada y hay que cuidarlo. Me encantaría llegar a otras generaciones, que se acercase otro tipo de gente a mis conciertos aunque, de momento, no lo estoy consiguiendo…
-Tiene cinco hijos… ¿Cómo sienten ellos la música?
-A los más “peques” los controlo más el día a día y les gusta mucho. Ojalá alguno siguiera mis pasos y sacara partido a toda mi colección de instrumentos. Cuando era pequeño me hubiera encantado que mi padre hubiera tenido una habitación llena de guitarras como la mía (risas).
-Mañana actúa en Sevilla, ¿qué le parece nuestra ciudad?
-No suelo tocar mucho por Andalucía pero Sevilla quizás sea la ciudad más importante de esta zona para mí. El año pasado estuvimos con Duncan Dhu y nos fue muy bien y en solitario vine hace tres años y tenía muchas ganas de regresar. Es un lugar con mucha magia, mucho embrujo y me apetece llegar un día antes y tomar unas cañitas y unas tapas y empaparme del mundo sevillano. ¡Un planazo para el fin de semana!