Una de las cosas, otra más, que le tengo que agradecer a mi querido Josan Muñoz es haberme vuelto a introducir en el mundo de las series de televisión y, en concreto, haberme descubierto “Mujeres desesperadas”. Así, de nuevo vuelvo a comprobar que, con frecuencia, aquello a lo que uno dice que “no” –como a mí me sucedía con esta producción-, suele esconder algo que, al final, no solo nos termina colocando en el “sí” sino que incluso nos llega a fascinar tanto como a mí me pasa con esta historia de cinco chicas americanas entre las que se encuentra la guapa Eva Longoria.
Una persona, según me contaban esta semana, muy solidaria y, sobre todo, muy sencilla y natural y con la que da gusto pasar los dos días que ha durado la “Global Gift” de Marbella que celebra, mano a mano con María Bravo, desde hace unos años en la Costa del Sol. Ahí conoció a Gloria Morales, amiga con la que coincidí en la pasarela de la Moda Cálida de Gran Canaria –de donde es ella-, y que, curiosamente, tiene un blog de mucha trascendencia en España llamado… “Atacadas”.
Sin embargo, ni Eva, ni María, ni la mencionada Gloria (a la que Longoria le ha pedido la colección entera de “Atacadas Swimwear”, la línea que diseña) parece tener por qué desesperarse ni atacarse puesto que la vida les ha regalado belleza, simpatía y, lo más importante, una cabeza muy bien amueblada. ¿Conoce tres “armas” que, juntas, resulten más poderosas?