La modelo, ganadora del concurso “Supermodelo” en su edición de 2007, ha obtenido este año el Premio “Favoritos” de nuestra revista, “Sevilla Magazine”, y se ha convertido en una de las presentadoras “estrella” de Canal Sur Televisión gracias al programa “La tapa es nuestra”
Pocos podían vaticinar que esta chica de Lebrija, que un día decidió construirse una carrera como modelo, se convertiría en una de las “tops” de referencia de nuestro país. Así, a sus 27 años, Noelia López –que fue novia del futbolista Guti- ha iniciado una nueva relación sentimental con alguien ajeno a los medios al tiempo que continúa su carrera televisiva.

La modelo posa con diseño de Alejandro Postigo en el Hotel Ribera de Triana. Foto: La Petite Chambrè
-¿Cómo es su vida en este momento?
-¡Muy movidita! Resido en Madrid pero todos los fines de semana bajo a Sevilla para grabar “La tapa es nuestra”, tanto la parte de plató como la de exteriores. Estoy en una nueva etapa muy enriquecedora. Me estuve formando como presentadora pero están las cosas difíciles, con muchos profesionales parados, por lo que era complicado encontrar un hueco. Antes de Navidad me llamaron, hice mi primer “casting” coincidiendo con que iba a casa y, sorprendentemente para mí, me escogieron. No me lo podía creer.
-¿Tuvo clara su profesión desde niña?
-No. Era muy tímida, ni se me pasaba por la cabeza. Como fui tan alta siempre me decían que sería modelo y yo me sonrojaba. Con 14 años, casi por casualidad, me propusieron un desfile, me sentí bien y quise seguir probar. La moda era para mis gastos, como un “hobby”, porque mis padres donde me exigían era en los estudios. Al acabar la carrera me llamó Manuela Montes, de la agencia MM Expression, para decirme que había una prueba para un programa de televisión, probé suerte y ya fue todo rodado.
-¿Eran tan duros con las concursantes en “Supermodelo” como parecía?
-Y lo que no se veía… Era muchísima la presión que teníamos. Aún era de noche cuando nos despertaban para ir a maquillaje y estábamos siempre en tensión. Eso formaba parte del “reality”, de conseguir audiencia que, al final, es lo que importa, pero eso lo entendía yo que cumplí los 21 años allí dentro. Para las chicas de 16 era muy duro. Demasiados madrugones, pruebas y broncas para hacer espectáculo.
-¿Cómo le cambió ganar ese concurso?
-Me pase tres años viajando sin parar. He vivido en Barcelona, Hamburgo, París, Suiza o Milán y me han contratado firmas muy importantes. Creo que he crecido como modelo, con mucho esfuerzo pero teniendo grandes satisfacciones de ser conocida sobre todo fuera de España, donde no sabían de mí por la televisión. El tipo de trabajo va cambiando con la edad, las marcas que se interesan en ti y con eso también se aprende. Tenía mucho miedo escénico pero lo he ido perdiendo.
-¿Por qué crees que es común relacionar a modelos con drogas o anorexia?
-He vivido con chicas que tenían problemas de alimentación, otras que no comían nada, bulimia… pero siempre he tenido la capacidad de verlo desde fuera y saber que no iba a caer en eso nunca. Muchas pasan necesidades y hacen locuras por conseguir un contrato. Cuando empiezas jovencita te tratan como una marioneta y te moldean a su gusto. Para mí lo peor ha sido la soledad, el no estar con los míos porque tenia que aprovechar ciertas oportunidades.
-Y el ser conocida… ¿cómo lo lleva?
-La fama al principio fue un “shock”. No entendía que gente viniera desde todos lados a mi casa solo por conocerme pero supuse que seria momentáneo por el “boom” del formato televisivo. Lo que más me ha fastidiado ha sido el tema del “corazón”. Con la prensa rosa, para llevarte bien, tienes que aguantar que pongan lo que quieran, con entrevistas que no tienen nada que ver con lo que has dicho. He llorado con titulares falsos que la gente lee y piensa que es verdad.
-Le han sacado muchos novios… ¿Alguno real?
-Ahora sí, y siempre dije que cuando fuera cierto no tendría problema en decirlo. Según los periodistas he tenido muchísimos, incluso algunos amigos “gays”. De mi pareja me ha enamorado la persona y sus circunstancias y ha ayudado el que no tenga nada que ver con todo esto. Me aporta tranquilidad.

La modelo posa junto al diseñador Alejandro Postigo que la vistió para la sesión de fotos. Foto: La Petite Chambrè.
-¿Qué debe tener un chico para conquistarle?
-Ser alguien normal, natural, que me haga reír y que sienta que soy yo cuando estoy con él. No quiero que me mire con ojos de “es la que sale en la tele”. Siempre me quedará la duda de si algunos me han querido conocer por ser quien soy. A veces, tras salir del restaurante en una primera, cita había cámaras en la puerta y te preguntas “¿cómo se habrán enterado?” “¿Lo habrá dicho él?”. Esta profesión te hace ser muy desconfiada.
-¿Le gusta cuidarse?
-Tengo que darle gracias a mi madre y a la genética, porque no hago demasiado para mantenerme así. Practico deporte y estoy utilizando “cremitas” desde hace un año para acá, pero no demasiadas. En el día a día llevo zapato plano, vaqueros y sudadera, y me encanta el pijama para estar por casa.
-También venció en la aventura “Expedición imposible”. ¿Lo gana todo?
-Gano todo porque sufro y trabajo mucho. Llegaba al final de las pruebas llorando de dolor pero satisfecha. Me conocí mucho a mí misma, descubrí que soy una “cabezota” y puedo llegar donde me proponga. Eso ahora me lo aplico en mi vida diaria. Me han propuesto ir a “Supervivientes” pero a eso le tengo mas respeto porque no soy muy de agua.
