El diseñador se encuentra preparando el vestuario para Noelia Freire, la nueva Miss Universo España, para la participación de ésta en el Miss Universo 2017 en Filipinas el mes que viene
A sus treinta años ha participado en dos ocasiones diseñando el vestuario de las representantes españolas en Miss Universo (en 2014 a Desiré Cordero y en 2015 a la ex concursante de “Supervivientes”, Carla Barber) y confiesa que, mientras llega la oportunidad de vestir a Paloma Cuevas, se siente muy orgulloso de haber creado algunos modelos para Eva González y Noelia López, así como para la cantante Soraya Arnelas.
-¿Son muy difíciles los inicios y hacerse un hueco en su sector en una tierra como la nuestra?
-Sigue siendo complicado con 30 años con lo que imagínate con 18, cuando empiezas a estudiar. Además nos falta respaldo, ya que es un sector donde no hay ayudas de ningún tipo. Se dice que en la cultura hay pocas pero en la moda, menos aún.
-Para ti la moda es…
-Son muchas cosas. Es hacer algo bonito, que favorezca, que esté de actualidad no solo como tendencia sino en la sociedad… En resumen, un modo de vida donde tiene mucha importancia la belleza. De hecho, me dejo llevar más por lo bello y favorecedor que por la moda en sí. Yo no voy a permitir ponerle algo a alguien porque se lleve si no le favorece.
-¿Que supuso la participación en Miss Universo?
-Para mí sobre todo 2014 fue un antes y un después. Los certámenes de belleza siempre me han encantado y he hecho mucho en este sentido a nivel de España. Pero cuando Desiré me propuso vestirla para su concurso fue como el colofón. Al día siguiente vinieron diversos medios y me llamaban desde Filipinas y muchos países latinos para hacerme entrevistas por el revuelo que se formó.
-¿Cómo ves esta época de vacío mediático que están teniendo los certámenes como Miss España?
-Hay tanto que se está dando de lado en nuestro país… En los países latinos tienen mucho seguimiento porque lo tienen asumido un poco como modo de vida propio. Aquí llegó un punto que se abusó en exceso de determinados temas y, aunque creo que resurgirá, al final todo cae por su peso. Vuelven a sonar nombres de participantes como Desiré. Hizo muy buen papel y gracias a ella la gente se enteró que España seguía yendo a Miss Universo. Es cierto que ahora mismo no hay televisión que lo cubra pero las redes sociales e internet hacen mucho.
-También la percepción que se tiene es muy prejuiciosa… ¿Estará evolucionando?
-Sí. Solo hay que remontarse a las misses de hace 20 años. Eran chicas guapas que ganaban y a partir de ahí se quedaban en la tele. Hoy en día, no. Se busca que las chicas estén formadas, comprometidas con una causa y proyecto social. Ya no es solo ser bella y tener buen cuerpo, sino tener una actitud, un día a día y formarse en diferentes campos.
-Muchos de sus compañeros de profesión denuncian el robo que se producen en las redes sociales de sus diseños…
-A las redes sociales le veo únicamente cosas buenas. Hay miles de forma de robarte ideas, aunque hay que saber hacerlo. Habrá que ver la calidad de la copia… A mí me parece que quien quiera algo bueno va a buscar a la persona que lo hace realmente bien.
