El torero, que fue sometido el viernes a una operación de corazón, sufrió un derrame que le provocó una muerte cerebral irreversible
Nadie lo podía prever. Palomo Linares entró por su propio pie en el hospital y, según la Fundación Toro de Lidia, sufrió una muerte cerebral irreversible durante la operación de corazón a la que el diestro fue sometido. Una intervención que estaba previsto durara cinco horas y durante la que se le implantaría un bypass. “Es una operación larga y complicada, con anestesia general. Me han dicho que estaré varios días en la UCI para controlarme mejor. Estoy tranquilo porque estoy en las mejores manos. Tengo 69 años y he toreado en peores plazas. Y en algunas hasta he resucitado”, explicaba el diestro al ser preguntado al respecto antes de entrar. “Me van a implantar una válvula mitral y volveré a mi vida normal. Estos últimos meses no la podía hacer porque me encontraba muy cansado”.

Separado de Marina Danko, junto a la que estuvo desde 1977 y hasta 2012, Linares rehízo su vida con la jueza Concha Azuara quien, una vez pasado el trace médico, advirtió de que su situación era muy delicada. “Se puede complicar con trombos, con hemorragias o con daños neurológicos”. Sus tres hijos, Sebastián (39 años), Miguel (36 años) y Andrés (28 años), fueron una de sus pasiones ya que, además de los toros, Sebastián Palomo Linares fue un gran amante de la pintura. De hecho, logró un cierto reconocimiento con una obra que, según él mismo reconoció, transmitía “buenas energías”.
Esa misma buena onda que de pronto pareció desaparecer cuando puso punto final al matrimonio con la mencionada Marina Danko, ruptura que nunca quedó clara del todo pues, tanto él como ella, fueron bastante difusos a la hora de abordarla. “Si alguien le ha querido he sido yo, si alguien le ha cuidado he sido yo. He dejado mi vida por él”, comentó la diseñadora de joyas en 2012 en “El programa de Ana Rosa”. “Lo he pasado muy mal durante muchos años”, incidió Danko al tiempo que Linares, en otros medios, replicaba. “Es agua pasada. No merece la pena hablar sobre ello”. Un pasado sin resolver tras el que llega la despedida de otro gran personaje de nuestra época que, inesperadamente, nos dice adiós.

