Algunas personas piensan que hay una fecha para todo. Que hay una edad para casarse, para tener hijos, que hay una edad para divorciarse y hasta para empezar, como dijo Antonio Banderas en la última edición de los Goya, “la segunda parte del partido de mi vida”. Luego están los que se dejan llevar, los que piensan que es mejor fluir y que el destino nos vaya trayendo lo que crea conveniente en cada momento (a mi entender –y habiendo pasado por el anterior planteamiento-), una postura más inteligente y, por tanto, más sana para la mente.
Me encanta descubrir que en este segundo grupo se encuentra Bruce Willis, al que todos descubrimos en la añorada serie “Luz de luna” cuando interpretaba al inolvidable detective David Addison derrochando atractivo en su “misión imposible” de conquistar a su compañera de oficina, Maddie Hayes. El actor supo disfrutar hasta el final de su matrimonio con Demi Moore y, una vez terminó éste, mantener una estupenda relación con ella y con la que fuera su posterior pareja, Ashton Kutcher. De hecho, no pocas fueron las ocasiones en las que todos –incluyendo las hijas que tuvo con Demi- fueron fotografiados juntos en eventos haciendo gala de su mutuo respeto.
Ahora, recién cumplidos los sesenta –con su “sexappeal” intacto-, Willis ha aparecido en las redes sociales de su actual mujer, Emma Heming, fotografiado con su hija Evelyn, de tan solo un añito. Está claro que es mejor aliarse con el tiempo que contemplarlo como un enemigo.