Pilar Rubio apuesta en “Sortilegio flamenco” –que presenta en Simof el sábado a las nueve y media de la noche- por una colección novedosa y llena de sorpresas
Estudió “Diseño y estilismo” en 1992 y, desde entonces a ahora, no ha dejado de formarse y de perfeccionarse dentro de un sector, el de la moda, al que ama y que le apasiona. Ahí, Pilar Rubio ha demostrado que es una gran profesional dotada de un talento innato bajo el que ha vestido a rostros tan conocidos como el de Ainhoa Arteta (cuyo traje de flamenca fue portada de “Sevilla Magazine” el año pasado), Laura Gallego o Eva González.
-Describa su nueva colección en pocas palabras…
-Básicamente me inspiré en la playa tras un concierto de Laura Gallego. Delante de la luna aparecieron unas ideas que he plasmado en bloques de siete trajes (llevo 35 más la bata de cola y tres de niña) entre los que no faltan flores, un homenaje a las amazonas, los camperos… No utilizo demasiado encaje. Prefiero una caída natural del tejido y una base importante del patronaje.
-Lleva cinco años con su firma propia… ¿Qué tal el balance de este tiempo?
-Cuando comencé me costó hacerme un hueco. Siempre he luchado mucho por estudiar para que cada modelo se adapte al movimiento. Me gusta un vestido natural, con un toque en algún punto que lo resalte porque menos es más.
-¿Ha sido importante el Simof para usted?
-Mucho. Es un antes y un después para mí. Son tiempos complicados pero no hay que rendirse nunca. Cuando he tropezado con una piedra, me he vuelto a levantar. Eso te hace más fuerte y te ayuda a valorar más lo que tienes.
-¿Existe mucha competitividad entre los diseñadores?
-Eso va en la personalidad. Cada uno tiene su estilo y su público y eso enriquece. Nadie tiene la ley y ésa es la riqueza de la moda en general, no solo de la flamenca. A una misma persona pueden gustarle más estilos.
-¿Está saturado el mercado?
-Sí. Como todo en realidad. Ha habido una época en la que se ha metido aquí todo el mundo, sin haber estudiado ni haberse formado.
-Porque ser buen diseñador, ¿de qué depende?
-De varias cosas. Cuando estudié éramos 25 en clase y el profesor, desde que nos vio, señalaba a quienes merecían la pena. En todas las profesiones que están relacionadas con el arte necesitas algo, un “pellizco” que te diferencie.
-Y cuando ve alguno de sus trajes por la Feria, ¿qué piensa?
-Me hace mucha ilusión. Son como mis niños. Cada uno es especial. Suelo hacerle una pequeña entrevista a cada clienta para escucharlas y saber qué buscan. A la hora de vestirte no puedes ir disfrazada.
-¿Las andaluzas son elegantes?
-Tienen clase y raza. Es un tipo de elegancia muy concreto. Son llamativas y poseen porte.
-También ha diseñado para una vasca como Ainhoa Arteta…
-Maravillosa. Es una señora con mucho estilo y muy guapa. Nunca me hubiera imaginado que vestiría a alguien así.
-¿Y si soñamos despiertos? ¿A quién le gustaría vestir?
-A alguien del pop internacional como Jennifer López o Beyoncé. De aquí me encanta Roko, que se está abriendo camino pero tiene las ideas muy claras.
-En su caso, su marido, José Manuel, tiene un papel definitivo para su trayectoria…
-Es que Pilar Rubio no soy yo sola. Mi marido es mi complemento. Sin él no habría llegado donde estoy. Mueve la firma, la logística, decide dónde vamos y dónde no… Yo deseo y él me lo trae…
