La prensa sueca se hace eco de los supuestos insultos con los que don Juan Carlos, el rey emérito, trataba habitualmente a la reina Letizia
Es un rumor bastante extendido que, entre la reina Letizia y su suegro, nunca ha existido una buena relación. De hecho, en estos días la revista sueca ‘Svenskdam’ ha reproducido las duras palabras que le dedicó el monarca emérito a la periodista y que quedan recogidas en el libro ‘La corte de Felipe VI’, de los periodistas españoles Daniel Forcada y Alberto Lardiés, publicado en octubre del año pasado. Ahí, tras muchos meses de investigaciones y conversaciones con numerosas personalidades del ámbito cultural, político y social, ambos relatan cómo son los hombres y mujeres con los que los Reyes tienen contacto, sus amigos y aquellos que han dejado de serlos por determinadas circunstancias. Por su parte, la prensa de Suiza destaca, por encima de todas las revelaciones de los autores, cómo el rey emérito hablaba a su entonces aspirante a nuera en un tono muy despectivo, ya que la consideraba una amenaza para la Corona y se refería a ella como una “mujer divorciada más”. Además, personas cercanas a la familia Borbón la señalaban en tono burlón como “chacha”.
Hace unos meses, el popular periodista Jaime Peñafiel corroboraba, en una entrevista concedida en “Sevilla Magazine” a nuestro compañero Josan Muñoz, las chispas que saltan entre don Juan Carlos y su nuera ya que el monarca, a diferencia de la reina Sofía, siempre ha demostrado “ostentosa y públicamente” su rechazo hacia la periodista por su condición de “plebeya” y “divorciada”. Una complicada situación contra la que doña Letizia ha ido luchando a base de tesón y profesionalidad hasta convertirse en un referente de la realeza dentro y fuera de nuestras fronteras. Según declaraba recientemente Carmen Enríquez -periodista especializada en Casa Real- también a “Sevilla Magazine”, la actual soberana “es de carácter fuerte, espontánea, no excesivamente simpática pero tampoco antipática. Ha cambiado bastante porque se siente por primera vez responsable. No tiene a nadie por detrás y no está a la espera. Asume su labor y se ve más firme, segura… aunque tampoco debemos esperar milagros porque cada uno es como es. Letizia ha sido muy maltratada por este país, criticada por todo con injusticia”.
Dicen que el tiempo pone las cosas en su sitio. Tal vez sea lo que espere nuestra reina de su suegro don Juan Carlos para que la concordia regrese al seno familiar. Entre tanto, asentada en el trono, puede ser que ahora piense aquello de que, “el que ríe el último, ríe mejor”.