Algunos la han bautizado como “la Patty Smith de los tablaos” pues, a sus 23 años, ha revolucionado este género con la particular y profunda forma de cantar que muestra en “Los Ángeles”, su primer disco
Descubrió con 13 años el flamenco y le supuso, según sus palabras, “una carga emocional que le distingue de otras músicas”. Un hallazgo que se produjo en la calle –sus amigos escuchaban a Camarón- y desde el que no ha dejado de formarse y de investigar hasta convertirse en una nueva promesa del género que empieza a ser una realidad. Con “Los ángeles” como primera apuesta discográfica, Rosalía ha entrado en este mundo por la puerta grande. Y es solo el principio…
-¿Qué es el flamenco para ti?
-Un amor. Lo mío fue como un flechazo, el género que más me apasiona. Es como si abarcara la vida, en todas sus posibilidades, con letras mundanas, trágicas, espirituales, románticas…
-Es curioso que un referente de este estilo, Miguel Poveda, también sea catalán como tú…
-En Cataluña hay mucho amor y mucha inquietud por el flamenco y allí la profesionalización se da quizás más que en otros sitios de España.
-¿No te impone lo de ser mujer, y no ser gitana además, en este ámbito?
-No concibo el mundo bajo determinados parámetros. A día de hoy me parece algo anacrónico pensar que el sexo o la raza limitan. Es un discurso absurdo. El machismo está en la sociedad por venir de un patriarcado y eso, como mujer, te lo encuentras cuando sales de casa en cualquier ámbito, no solo en el flamenco. Y respecto a las razas desvela ignorancia y el regirse por clichés, remontándonos al Mairenismo, que asociaba al flamenco a una etnia concreta pero que está muy desmontado. La lista de cantaores o cantaoras flamencos no gitanas es muy extensa en este sentido.
-Hay mucha expectación alrededor tuyo. ¿Lo consideras un arma de doble filo?
-Lo importante es mantenerte en tu camino. Mi trabajo es hacer música. Intento no alimentar en mí nada de lo que los titulares puedan decir de mí. Podrían desorientarme.
-Escuchando tu cante parece que eres alguien con alma nostálgica… ¿Es así?
-Es que el disco tiene una temática muy concreta que gira en torno a la muerte. De ahí el tinte hacia sentimientos más oscuros pero para mí la música son sombras pero también luz. Luego mi voz es mi voz. Lo que tú recibes ya no puedo controlarlo aunque sí intento buscar que no exista solo un color en mi garganta. Me he esforzado mucho para llegar hasta aquí y poder lograr esos matices.
-Por cierto, ¿crees en “Los ángeles” y en el “más allá” y todo eso?
-Me considero espiritual y me gusta el imaginario de nuestra cultura. Los ángeles, el demonio, los santos… Me apasiona. No me gusta hablar solo de lo mundano sino también con algo que tenga relación con lo etéreo.
-¿Qué le pedirías a esos ángeles?
-Que me siguieran dando clarividencia hacia dónde debo seguir dirigiéndome.
-Porque para triunfar en lo tuyo en la actualidad, ¿hay que hacer más concesiones que el propio arte?
-Tengo muy claro que lo que quiero hacer es música y los pasos a dar. La popularidad no es una finalidad sino una consecuencia. Si no podrías perderte mucho en el camino…
