El fotógrafo de “Sevilla Magazine” ha sido galardonado con la “Estrella para la excelencia profesional” al tiempo que se consolida como uno de los mejores profesionales del sector
Es un gran profesional autodidacta y, a la vez, una gran persona. Selu Oviedo desprende bondad y con su generosa forma de ser se gana a todo aquel que le conoce. Apasionado de la fotografía desde siempre, este vecino de Dos Hermanas entró a formar parte del equipo de “Sevilla Magazine” hace un año, tiempo durante el que ha realizado editoriales de moda y belleza a artistas como Paloma San Basilio, Manu Tenorio o, en el número más reciente de la revista –publicado ayer con este periódico-, Ana Milán. Más allá, en el sector nupcial es un referente por sus excepcionales reportajes a parejas de novios que no pueden sino quedar rendidas a sus encantos. Todo un maestro que, desde la más absoluta humildad, afronta cada sesión como si fuera la primera. Cosas de sabios.
-¿En qué se reconoce un buen fotógrafo?
-Hay dos grandes pilares, porque la fotografía es muy amplia, pero podríamos resumirlos en luz y composición. Luego, en el retrato, por ejemplo, es necesario que conectes y haya química con la persona con la que trabajas.
-¿Y una buena fotografía? ¿Cuál es?
-Ésa en la que pasas más de dos o tres segundos mirándola. Una imagen que, si es muy, muy buena, siempre recordarás.
-¿Los móviles son vuestros enemigos “número 1” en la actualidad?
-No. Tienen su función y son útiles en cierta forma. Si las condiciones de luz y generales son buenas salen fotos aceptables pero no son competencia porque, al lado de una cámara Réflex, no tienen nada que hacer. Eso sí, desde el cambio de lo analógico a lo digital nos hemos tenido que adaptar a las nuevas circunstancias.
-¿Por qué piensa que está tan reconocido en el sector nupcial? ¿Qué le diferencia del resto?
-Yo creo que porque el resultado final es bueno. Muchos compañeros me dicen que me siguen y eso es un reconocimiento que me agrada, a pesar de que yo me considero uno más. Siempre soy muy crítico conmigo mismo y quiero ir creciendo.
-Sea como sea, le acaban de conceder la “Estrella del Instituto de la Excelencia Profesional”, ¿cómo la recibió?
-Pues me avisaron de que me proponían para este premio y es algo que sienta bien por el esfuerzo de años durante los que el esfuerzo es mucho. Eso no quita que mi forma de pensar sea la misma: seguir mejorando cada día. Quien crea que lo sabe todo, está perdido. Es, más que lo que sé, lo que no sé.
-¿Y los famosos a la hora de ser fotografiados?
-Es un empujón importantísimo. La mayoría de los fotógrafos tienen esa meta: ser parte de una revista como “Sevilla Magazine” y trabajar con diversos personajes como los que aparecen en ella. En mi primer reportaje ahí, con Luis Rollán, iba muy nervioso. Lo que es nuevo me da reparo por no saber cómo responderán las personas a las que me enfrente pero el mismo temor pueden tenerlo ellos al desconocer quién va a fotografiarles.
-¿Quién es el que más satisfacción le ha dado?
-Manuel Carrasco y Edurne. Son dos personas humildes. Se les nota que son buenos y, en el caso de Manuel, es que sus canciones me encantan. Una solía cantársela a mi niña chiquitita…
-¿Alguien a quién le gustaría tener frente a su objetivo?
-No sé… Nunca he pensado en eso, la verdad. No me importa tanto el nombre en sí como que sea alguien sencillo.
