La argentina actúa mañana, 28 de abril, en el Teatro de Triana de Sevilla embarcada en su gira europea “20+1” que celebra sus 20 años de carrera musical y que pasará por España, Reino Unido e Irlanda.
Soledad Pastorutti, más conocida por su nombre de pila, es una de las cantantes, actrices y presentadoras de televisión más populares e influyentes de Argentina, renovadora de un folklore local que ha acercado a las nuevas generaciones y que ha fusionado, más tarde, con otros estilos más contemporáneos. Ésta es la segunda vez que se encuentra de gira en España, en concreto ahora con el tour “20+1”, extensión de la celebración de sus dos décadas de carrera hasta la salida de su próximo disco, que prevé sea para este 2018 en el que nos encontramos.
-¿Cómo es enfrentarte a presentaciones fuera de tu continente?
-Toda una aventura que me atrae mucho. Es decisión mía el traer mi música a otros lugares ya que, aunque el folklore que canto sea difícil ubicarlo fuera de su origen, sigo apostando por vivir esta aventura y acercar este sonido a cuantas más personas, mejor.
-Eres toda una “estrella” en Argentina pero en España apenas se te conoce… ¿Supone esto como volver a empezar?
-Exactamente, ésa es la frase… Es empezar de cero, con todas las expectativas que una puede tener en un nuevo mercado. A los primeros conciertos aquí vinieron mayoritariamente argentinos que residen en España, pero en esta ocasión esperamos llegar a otro tipo de público, sorteando ese obstáculo que en ocasiones tienen estas melodías de las que hablábamos.
-Para los artistas latinos… ¿triunfar entre nosotros es como una meta casi obligada?
-Suele suceder porque el mercado español es el que más similitudes tiene y, posiblemente, el más fácil de conquistar (por lo menos en lo que al idioma se refiere).
-En estas letras tradicionales aparece la figura de una mujer sufridora por las relaciones con los hombres…
-Forman parte del cancionero popular y, estemos de acuerdo o no con ellas, hay que tomar este género como una forma de transmitir algo que sucedió. No puedo juzgar lo que dicen estos temas ya que soy un mero nexo entre estas historias que sucedieron y el pueblo que las escucha. A pesar de eso, el folklore debe intentar plasmar lo actual, no solo lo que pasó ya hace 40 o 50 años.
-¿Sientes, por tu posición, la responsabilidad de luchar contra ese machismo que ha salido a la luz en el mundo del espectáculo?
-En mi familia nunca hicieron sentirme inferior que el resto solo por ser mujer. Pero por supuesto creo que las mujeres tenemos muchos escollos que sortear, sea cual sea nuestro ámbito laboral, y quiero ser una de ésas que demuestran que se puede ser madre, esposa, artista, bonita y personal y, al mismo tiempo, inteligente, que es algo que siempre se nos ha cuestionado.
-¿Cómo llevan los tuyos las consecuencias de tu trayectoria?
-Llegaron después que mi profesión, así que se han adaptado perfectamente. Mis hijas nacieron ya en este contexto, con lo que lo toman como algo natural, y mi marido tengo la suerte de que trabaja en mi equipo y todos viajamos juntos, por lo que lo sobrellevamos muy bien… de momento.
-¿Es la misma la Soledad que se sube al escenario que la que baja de él?
-Sí, el carácter que muestro actuando también lo tengo fuera, pero no ando diciendo: “Aquí va Soledad, la artista”. Sobre las tablas debemos dar todo de nosotros mismos pero, al final, en la vida real somos un ser humano más.
-Dos décadas es buen momento para hacer balance… ¿Te arrepientes de algo en tu carrera?
-Probablemente, pero nada grave. No creo que todo lo de estos 22 años hayan sido aciertos. Al contrario, he cometido muchos errores de los que he aprendido. Al haber comenzado muy joven, hay muchas cosas de antes que con esta edad no repetiría, pues tengo otra forma de ver la vida.
-¿Y dentro de otros 20 años? ¿Cómo te ves?
-Más mayor (risas)… Pero por supuesto cantando y con una versión mejorada de lo que fui…


