En las sociedades más sabias de la historia de la humanidad eran los sabios ancianos los más venerados y los que siempre, en caso de duda, tenían la última palabra. Y aunque la tecnología no fuera puntera, eran ésas sociedades verdaderamente avanzadas. Hoy vivimos en un mundo donde no falta Facebook, twitter, móviles y otros sistemas de última generación pero en el que, y a las pruebas me remito, son los “niñatos” los que llevan la “voz cantante”. Niñatos como los que asesinaron a Marta del Castillo (aunque sea ésta información de otra sección) o como los que ocupan programas de televisión y páginas de sociedad con ejemplos tan lamentables como los que dan “Chabelita” Pantoja o su ex, Alberto Isla, el cual ha decidido, tras 21 días de matrimonio, romper dicha unión con su esposa, una tal Techi (ex, a su vez, de otro “referente” para todos como Kiko Rivera).
Con la clara intención de vender dicha celebración, al que pretende ser un nuevo “icono” de la “prensa rosa” se le cerraron las puertas de unas revistas que, en general, no se mostraron interesadas en comprar la farsa más ridícula de los últimos tiempos en España. Sin embargo, lo peor de esto no es que cada uno intente ganarse la vida como pueda, quiera o le dejen sino que todos entremos al trapo permitiéndoles a dichos personajes que se introduzcan en nuestro día a día sembrando los valores contrarios que, a mi humilde opinión, debieran regirnos. No soy yo quién para dar lecciones de moral pero puedo exponer esta realidad y que ustedes saquen algunas conclusiones. Me encantará escucharlas.