Aunque ella prefiere llamarlo “amigo especial”, lo cierto es que Marta Sánchez parece estar emparejada, tal y como se desprende de unas fotografías que publica esta semana la revista “Love”
¡Ay, Marta Sánchez! Una mujer con corazón “de fuego” que no puede estar mucho tiempo sin encender su vida con un nuevo amor. Al menos eso debemos deducir si echamos un vistazo a un currículum sentimental al que parece haberse unido, según la revista “Love”, Casey Ustick. Un atractivo analista financiero que la artista ha conocido en Miami (donde reside desde hace dos años con su hija) y que, de pronto, ha aparecido abrazándose y dándose arrumacos con ella en nuestro país. Marta, que prefiere llamarlo “amigo especial”, no se aventura a la hora de ponerle nombre a esta relación pero lo cierto es que algo hay entre ella y este chico nacido en San Diego (California) y miembro de una familia en la que es el segundo de cuatro hermanos.

Empleado de una importante empresa farmacéutica, a Casey le consideran sus amigos “un hombre familiar y muy deportista, interesado en el golf, el fútbol o el tenis”, cualidades que buscaba Marta a la hora de plantearse un noviazgo con alguien. Un “compañero” de camino era lo que pedía la rubia y tal vez eso haya encontrado en el nieto de Robert W. Ustick, oficial de la Real Fuerza Aérea Canadiense que se casó con un ama de casa, Marjorie Ustick (fallecida en 2014), que posee una casa con jardín de un barrio residencial de San Diego desde la que acaba, sin parada intermedia, de pasar directamente al “estrellato”.

Al menos eso es lo que le espera, por lo pronto, mientras esté vinculado a la ex integrante de Olé Olé la cual, dentro de sus más recientes proyectos, ha grabado un dueto con Vicky Larraz, su “enemiga” íntima desde que ambas pasaron por el mítico grupo de los ochenta ahora reconvertida en confidente de penas y alegrías, tal y como ambas contaron hace poco en el programa “¡Qué tiempo tan feliz!” de María Teresa Campos. Ha estado casada en dos ocasiones, mantuvo sonados romances con personajes como el torero Javier Conde o, el más reciente, el músico Daniel Terán, pero el destino parece volver a sonreírle. ¡Ojalá que éste sí le dure!
