La cantante americana cumple 75 años instalada en su mansión de Suiza junto a su marido, dieciséis años menor que ella, con la fuerza y garra de siempre
Y es que “la” Turner es la incontestable “reina del rock”, con lo que, a sus 75 años recién cumplidos, aún sigue conservando esa garra y esa fuerza que la mantienen como la auténtica “estrella” del panorama musical internacional.
Con las espaldas muy bien cubiertas económicamente -colecciona sus éxitos por decenas- la intérprete recibe una gran cantidad de beneficios tan solo en derechos de autor, algo que le permite una vida más que desahogada junto a su pareja, el joven productor musical Erwin Bach, al que conoció en una fiesta donde se fraguó una amistad que, poco a poco, desembocó en relación. Así, se instalaron en la mansión que ella tiene en la ciudad suiza de Küsnacht y, tras 27 años juntos, en 2014 decidieron casarse. Criada en un entorno cristiano evangélico, Tina nunca ha abandonado sus creencias, aunque también es una de las principales defensoras del budismo (por este rito se casó con su segundo marido, aunque también formalizaron su matrimonio de forma civil unos días antes). Según ha confesado, los cantos budistas la han ayudado tanto a nivel personal, para sobreponerse a la experiencia traumática de su primera unión con el también solista Ike Turner, como profesional, al conseguir mejorar la voz de cara a los conciertos y grabaciones).
Su biografía ha sido llevada al cine con una película basada en sus memorias, ‘I, Tina’, aunque con una buena dosis de ficción. El papel protagonista se le ofreció a Whitney Houston, que no pudo cumplir el contrato por estar embarazada, y acabó recayendo en la actriz Angela Basset. El resultado fue un triunfo que acabó con dos nominaciones a los Oscar, tanto para Basset como actriz principal, como para Laurence Fishburne -que interpretaba a Ike-, y esto convirtió aún más a Tina en un auténtico icono de la escena actual. Además, años antes se atrevió también a formar parte del star -system de Hollywood participando en la tercera entrega de “Mad Max”, junto a Mel Gybson, e incluso su música ha sido banda sonora de películas como “Goldeneye”, perteneciente a la saga del famoso agente 007. Por mucho que figuras como la mencionada Beyoncé traten de hacerle competencia, nadie podrá desbancar a Tina Turner como propietaria de una de ‘las mejores piernas del show business’. Aficionadísima a las minifaldas, cuanto más cortas mejor, Turner continúa teniendo a fecha de hoy unas piernas firmes, tonificadas y dignas de una gran ídolo de masas.